Yakuza Horror

Por que el cine es un todo.

They Wait.

Así como alguna vez teorice sobre los directores que siendo independientes creaban grandes exponentes, pero que luego, cuando eran absorbidos por grandes productoras sus primeras cintas no tenían el alma que solían tener sus primeros productos, hoy, y luego de varias reseñas sentenciando lo mismo, me animo a decir y a proponer como algo mas que una hipótesis, que los estilos asiáticos y los no asiáticos, no deberían mezclarse nunca mas. Solo por poner dos ejemplos bastante recientes, podemos nombrar a los grandes fracasos llamados D-War y The Forbidden Kingdom, donde se nota con alevosía esto que digo: la dinámica de un film americano no puede anteponerse al estilo narrativo que suponen las leyendas y los comportamientos asiáticos. Ambos, por separado, tienen sus altibajos, como el cine de todo el mundo, pero esta fusión que cada día podemos ver mas seguido, es como una incoherencia única, que, en la mayoría de los casos, suele defraudar a los seguidores de ambos estilos, así como a aquel que solo mira las películas como diversión. Ambos estilos no pueden sostenerse, sustentarse, apenas pueden acompañarse, y es por eso que no entiendo por que siguen empeñados algunos directores en recrear estos mundos. Si decimos que la mezcla entre EE.UU. y oriente es pálida… que quedara para una mezcla entre oriente y Canadá, conocida por hacer grandes bastardos del cine, como es el caso de esta nueva cinta de terror llamada They Wait. La película comienza con un ritmo parejo, aunque un tanto pausado. Se plasma la historia de una forma sencilla pero atrapante, sin recurrir a una trama demasiado ostentosa y, por ese mismo motivo, el misterio que se puede apreciar es gracias a que, muy de a poco, como gotas de agua turbia, se nos van dando las pistas necesarias y los datos pertinentes para crear huecos de incertidumbre, donde dentro de ellos la dinámica sabe mantener la atención por parte del espectador, haciendo que cada una de sus escenas termine en algo interesante, para, en los momentos menos esperados donde los climas de suspenso ya se encuentran en su máxima expresión, culminar en repentinas escenas de terror que son las que, luego de mantenernos contra nuestros asientos, nos hacen saltar de ellos. La historia no es demasiado original teniendo en cuenta la repetitiva continuidad de los films orientales de fantasmas o demonios. Además, se utilizan demasiados clichés del cine de terror en general, lo que la hace un tanto trillada y predecible. Sin embargo, y a pesar de todo esto, el estilo narrativo cuenta con un brillo muy particular y logra que la película sea interesante y atrapante en su primer trayecto. Pero, llegando a la media hora de metraje, la historia se comienza a tornar un tanto insostenible, creando varios altibajos argumentales que son parte de un suspenso y un misterio que han perdido fuerza por no tener de donde alimentarse, ya que el único sustento que tenían, era la propia incertidumbre, que se disipa tempranamente al dejar en claro como es el final de la cinta. El aspecto visual es demasiado básico, con una fotografía poco detallada y, en contraparte, el desarrollo de los efectos especiales, que si bien son pocos, muestra algunos destellos digitales convincentes y un trabajo de prostéticas interesante.

La historia cuenta sobre una familia compuesta por una mujer americana, un hombre de raíces chinas y el hijo de ambos. Tras la muerte del tío del padre, viajan a China para ser parte de la ceremonia del velorio. El niño venia hablando sobre unas historias y leyendas chinas sobre unos demonios que en esa época del año salían a comerse a los niños… historia que allí en Shangai gana fuerza por la misma aparición de dichos demonios y, como plus, unos espíritus que quieren apoderarse del pequeño por un crimen que su familia paterna mantenía oculto hace años, cuando usaban la empresa familiar para encubrir el trabajo con esclavos.

La dirección esta a cargo de Ernie Barbarash (Stir of Echoes: The Homecoming, Cube Zero) quien no hace una mala película, pero tampoco se esfuerza por resaltar en algún sentido, volviendo a la cinta una mas del montón. Actúan la bella Jaime King (The Tripper, Sin City, White Chicks), Pei-pei Cheng (Naked Weapon, The Legend of Black Mask, Crouching Tiger, Hidden Dragon), Terry Chen (War, Snakes on a Plane, I, Robot) y el pequeño Regan Oey, quien solo tiene una pequeña participación en la industria en la película Kickin It Old Skool. Ademas, cuenta con una innecesaria participacion de

A fin de cuentas, la película termina siendo demasiado obvia, con un desenlace casi de comedia romántica en su estructura, cerrando con una perfección casi ciclotímica y simulando no dejar cabos sueltos, en una historia que pierde su propio sustento por no ser sólida en lo que intenta plasmar: una historia supuestamente inspirada en hechos reales.

Lucas Robledo.

Puntuacion: 4/10



19 mayo 2008 Posted by | Demonios/Monstruos, Fantasmas, Suspenso, Terror | Deja un comentario

They Wait.

Así como alguna vez teorice sobre los directores que siendo independientes creaban grandes exponentes, pero que luego, cuando eran absorbidos por grandes productoras sus primeras cintas no tenían el alma que solían tener sus primeros productos, hoy, y luego de varias reseñas sentenciando lo mismo, me animo a decir y a proponer como algo mas que una hipótesis, que los estilos asiáticos y los no asiáticos, no deberían mezclarse nunca mas. Solo por poner dos ejemplos bastante recientes, podemos nombrar a los grandes fracasos llamados D-War y The Forbidden Kingdom, donde se nota con alevosía esto que digo: la dinámica de un film americano no puede anteponerse al estilo narrativo que suponen las leyendas y los comportamientos asiáticos. Ambos, por separado, tienen sus altibajos, como el cine de todo el mundo, pero esta fusión que cada día podemos ver mas seguido, es como una incoherencia única, que, en la mayoría de los casos, suele defraudar a los seguidores de ambos estilos, así como a aquel que solo mira las películas como diversión. Ambos estilos no pueden sostenerse, sustentarse, apenas pueden acompañarse, y es por eso que no entiendo por que siguen empeñados algunos directores en recrear estos mundos. Si decimos que la mezcla entre EE.UU. y oriente es pálida… que quedara para una mezcla entre oriente y Canadá, conocida por hacer grandes bastardos del cine, como es el caso de esta nueva cinta de terror llamada They Wait. La película comienza con un ritmo parejo, aunque un tanto pausado. Se plasma la historia de una forma sencilla pero atrapante, sin recurrir a una trama demasiado ostentosa y, por ese mismo motivo, el misterio que se puede apreciar es gracias a que, muy de a poco, como gotas de agua turbia, se nos van dando las pistas necesarias y los datos pertinentes para crear huecos de incertidumbre, donde dentro de ellos la dinámica sabe mantener la atención por parte del espectador, haciendo que cada una de sus escenas termine en algo interesante, para, en los momentos menos esperados donde los climas de suspenso ya se encuentran en su máxima expresión, culminar en repentinas escenas de terror que son las que, luego de mantenernos contra nuestros asientos, nos hacen saltar de ellos. La historia no es demasiado original teniendo en cuenta la repetitiva continuidad de los films orientales de fantasmas o demonios. Además, se utilizan demasiados clichés del cine de terror en general, lo que la hace un tanto trillada y predecible. Sin embargo, y a pesar de todo esto, el estilo narrativo cuenta con un brillo muy particular y logra que la película sea interesante y atrapante en su primer trayecto. Pero, llegando a la media hora de metraje, la historia se comienza a tornar un tanto insostenible, creando varios altibajos argumentales que son parte de un suspenso y un misterio que han perdido fuerza por no tener de donde alimentarse, ya que el único sustento que tenían, era la propia incertidumbre, que se disipa tempranamente al dejar en claro como es el final de la cinta. El aspecto visual es demasiado básico, con una fotografía poco detallada y, en contraparte, el desarrollo de los efectos especiales, que si bien son pocos, muestra algunos destellos digitales convincentes y un trabajo de prostéticas interesante.

La historia cuenta sobre una familia compuesta por una mujer americana, un hombre de raíces chinas y el hijo de ambos. Tras la muerte del tío del padre, viajan a China para ser parte de la ceremonia del velorio. El niño venia hablando sobre unas historias y leyendas chinas sobre unos demonios que en esa época del año salían a comerse a los niños… historia que allí en Shangai gana fuerza por la misma aparición de dichos demonios y, como plus, unos espíritus que quieren apoderarse del pequeño por un crimen que su familia paterna mantenía oculto hace años, cuando usaban la empresa familiar para encubrir el trabajo con esclavos.

La dirección esta a cargo de Ernie Barbarash (Stir of Echoes: The Homecoming, Cube Zero) quien no hace una mala película, pero tampoco se esfuerza por resaltar en algún sentido, volviendo a la cinta una mas del montón. Actúan la bella Jaime King (The Tripper, Sin City, White Chicks), Pei-pei Cheng (Naked Weapon, The Legend of Black Mask, Crouching Tiger, Hidden Dragon), Terry Chen (War, Snakes on a Plane, I, Robot) y el pequeño Regan Oey, quien solo tiene una pequeña participación en la industria en la película Kickin It Old Skool. Ademas, cuenta con una innecesaria participacion de

A fin de cuentas, la película termina siendo demasiado obvia, con un desenlace casi de comedia romántica en su estructura, cerrando con una perfección casi ciclotímica y simulando no dejar cabos sueltos, en una historia que pierde su propio sustento por no ser sólida en lo que intenta plasmar: una historia supuestamente inspirada en hechos reales.

Lucas Robledo.

Puntuacion: 4/10



19 mayo 2008 Posted by | Demonios/Monstruos, Fantasmas, Suspenso, Terror | Deja un comentario

Iron Man ( El Hombre de Hierro )

Como ya lo he explicado en tantas otras reseñas, la fuerte ola de falta de ideas nos trae, nuevamente, una adaptación de un comic a la pantalla grande. Lejos de las lastimosas adaptaciones como Daredevil o Elektra, a este nuevo film lo podemos catalogar entre las mejores adaptaciones de comics, dándose la mano con las trilogías de los X-Men, Spiderman o el mismisimo Blade. Pero marcando una fuerte diferencia con muchas de las nombradas anteriormente y las no nombradas, en este caso, la película cuenta con muchos actores serios, que han hecho importantes papeles dramáticos y que han pasado por el teatro. Y pareciera como que el film les queda chico… como que no hubiesen dado todo de si mismos, ya que la película no exigía tanto. El principal ejemplo, a mi parecer, es el protagonista, Robert Downey Jr., que por muchos es denominado un actor de culto, que hizo grandes interpretaciones, pero que para otros, será conocido como “el que hizo la película de Iron Man”. Y eso es por que quizás, mucha gente escucho nombrar más al personaje de la Marvel que al actor mismo. La historia de Iron Man se remonta hacia 1963, donde hace su primera aparición en la revista Tales of Suspense N° 39, de la mano de Stan Lee como su creador y escritor y Jack Kirby fue quien dibujo esa primera portada y quien diseño la armadura rustica del personaje. En el 2008 de la mano de Marvel Enterprises y distribuida por la Paramount Pictures, con un presupuesto de alrededor de 100 millones de dólares, llega a la pantalla grande esta película que en sus primeros días de exhibición tuvo una gran aceptación por parte del publico y por parte de los fanáticos del comic, quizás los mas pretenciosos. La película se amolda a cualquier adaptación de comics, manteniendo un ritmo narrativo fuerte y veloz, que no da tiempo al aburrimiento a causa de la constante invasión de información, ya que hay que tener en cuenta que en dos horas tiene que armar una historia que en el comic fueron decenas y decenas de números durante muchísimos años. Por eso mismo, la estructura le da pie a un estilo clónico de otros ejemplos, pero aun así, completamente divertido, sin pausas ni espacios en blanco. El aspecto visual de la cinta es digno de destacar, ya que con toda la complejidad que supone, han logrado que en la mayoría de las escenas donde aparece Iron Man o su armadura solamente, las texturas de los renderizados sean completamente fieles a las texturas del metal real, teniendo en cuenta, incluso, que la armadura es una aleación entre oro y titanio. Los colores no son demasiado fuertes y la superficie de la armadura se va llenando de raspones y abolladuras según lo pide la acción, detalle que también llena de realismo al aspecto quizás mas importante de la película, que cuenta con un desarrollo impecable de FX 3D, tanto en el personaje principal como en escenas de acción donde intervienen distintos tipos de elementos. Los efectos digitales, que van muy de la mano de la edición de la cinta, son también extremadamente convincentes, y, si mantenemos en nuestra mente que se trata de una adaptación de un comic, no caeremos en descreer todo lo que estamos viendo, quizás algo distante de la realidad. Los efectos de sonido también son importantes, dotando a ciertas escenas puntuales de un dinamismo único para complementarse con el resto del metraje, que, además, tiene una banda de sonido muy buena y variada. La historia, como adaptación misma, es de las que mas “versionadas” se encuentra, ya que muchos detalles actuales se le incluyeron a la historia, así como variaciones entre ciertos lugares y enemigos secundarios. Pero, globalmente hablando, la historia, en cierto aspecto, se mantiene fiel a la que todo el que haya leído el comic conoce, sin irse demasiado fuera de línea para no terminar “bastardeando” al producto original. Otro aspecto a destacar, que detallare mas adelante, es la parte actoral y el manejo de los actores, un acierto por parte del director de la cinta y por parte de los actores, que sin dar sus mejores representaciones, logran estar a la codiciosa altura de la cinta. Por su parte, la acción del film es ostentosa aunque no espectacular, cosas que no son lo mismo. Las escenas de acción están bien perpetradas pero les falta una pizca de fuerza tanto en su desempeño como en su duración, ya que terminan haciéndose un poco cortas a mi gusto.

La historia cuenta sobre Tony Stark, un magnate y playboy que se encuentra al frente de una compañía que desarrolla armas de altísima tecnología. Tras la presentación de su última creación en Afganistán, unos misiles llamados Jerico, es raptado por fuerzas locales llamadas los 10 Anillos del Mandarín. Al despertar, se encuentra en una celda subterránea junto a otro prisionero que le sirve de traductor. Pero, como si fuese poco, le han instalado en su pecho un magneto que sirve para mantener lejos de su corazón a unos pequeños pedazos de metal producto de las explosiones a la hora del rapto. Tony Stark es obligado a construir en poco tiempo una replica de los misiles, pero, en lugar de hacer esto, utiliza el material encargado para darle vida a un mini reactor que instalara en su pecho y así poder alimentar una armadura que creo, con la que logra escapar de su cautiverio. Sorprendido con lo que pudo llegar a hacer, deja de lado la fabricación de armas y se pone, en secreto, a construir una mejorada y tecnológicamente superior armadura, con la que se dispondrá a combatir el mal que el mismo ha creado, sin saberlo, con su fabrica como fachada.

La dirección de la cinta esta en manos de Jon Favreau (Zathura: A Space Adventure, Elf, Made), quien hace un buen trabajo en general, aunque a la hora de ser minuciosos no es completamente convincente en las escenas de acción, dotándolas de poca espectacularidad, como dije antes. Actúan el indiscutible Robert Downey Jr. (Natural Born Killers, Kiss Kiss Bang Bang, Zodiac), quien estallo a la fama con la impecable e insuperable personificación de Charles Spencer Chaplin en la película Chaplin de 1992. Le siguen la hermosa y ahora pelirroja Gwyneth Paltrow (Se7en, Great Expectations, Shakespeare in Love), Jeff Bridges (K-PAX, The Fabulous Baker Boys, TRON) a quien no le sienta bien hacer de malo, y Terrence Howard (Hustle & Flow, Four Brothers, Awake).

A fin de cuentas, es una adaptación realmente entretenida, aunque a mi parecer le falto un poco más de fuerza en lo que a la acción se refiere. Cuenta con el infaltable cameo del insoportable Stan Lee, creador del universo Marvel. Además, cuenta también con cameos del ex Rage Against the Machine, Tom Morello, quien también fue parte esencial de la música del film, y con un cameo de su director mismo, quien tiene mas películas como actor que como director. Pero si tenemos que destacar dos curiosidades del film, podemos contar sobre la pista que nos deja Jim Rhodes (Terrence Howard) sobre su aventurada aparición como War Machine quizas en una segunda parte de Iron Man y, la mas espectacular, es la aparición, al final de los créditos, de Nick Fury, interpretado por Samuel L. Jackson, quien da pie a la realización del film de Avengers. Habrá que esperar y mantener la calma.

Lucas Robledo.

Puntuacion: 7,5/10





– Otro Poster –

7 mayo 2008 Posted by | Accion, Aventuras, Ciencia Ficcion, Comic/Manga/N.Grafica | 4 comentarios