Yakuza Horror

Por que el cine es un todo.

Pumpkinhead: Ashes to Ashes.

El terror estaba en su mejor momento. HR. Giger con su diseño de Alien había arrasado con todos los creativos que intentaban darle vida a algún monstruo original. Alien acabo con esa esperanza. Pero no todos bajaron los brazos, y nacieron varias criaturas infernales, una más fea que la otra, con parecidos a insectos, a animales… pero nada convencía. De repente, llego Pumpkinhead en 1989, de la mano de Stan Winston, genio de renombre en lo que a efectos especiales de la vieja escuela se refiere. El monstruo en su concepto parecía original, aunque su postura y algunos rasgos hacían recordar demasiado al diseño de Giger. Quizás por ese mismo motivo, Pumpkinhead fue un éxito que tuvo su continuación en 1994 (Pumpkinhead II: Blood Wings) y su tercera parte, 12 años después, que es la que voy a comentar: Pumpkinhead: Ashes to Ashes.

De la primera parte pasaron ya 17 años, el terror no es el mismo. Hoy no asustan las mismas cosas y, mostrar tráfico de órganos, disecciones y muertos putrefactos es cosa del día a día, más aun cuando se utilizan efectos especiales animatronicos y no de los mejores. La sangre, que tendría que estar por toda la pantalla en todo el despliegue de la cinta, casi brilla por su ausencia. Las escenas de muertes son pocas, mal hechas y de poco contenido visual, aspecto que tira hacia abajo una película de la saga de este monstruo asesino y despiadado. Donde acertaron fue en la fotografía, aunque es un aspecto que sin un buen guión, poco importa. Las luces, tanto las naturales como las artificiales, están utilizadas con una gran exposición, dotando al film de una gran singularidad… no algo original ni novedoso, pero si personal. El tema de los FX, como dije antes, es un punto bastante flojo: mezclando animatronica con efectos digitales realizados en 3D, lo único que podemos “destacar” es la transformación de un cadáver en Pumpkinhead. El resto, sin exagerar, es pura basura. La sangre parece salsa de tomate, los muñecos no simulan personas… si no que realmente parecen muñecos, y las pocas escenas animadas por computadora son HORRIBLES, realmente no se me viene a la cabeza nada igual para poder compararlas, una vergüenza teniendo en cuenta los recursos que hay hoy en día. Al igual que en las entregas anteriores, se puede destacar el diseño del personaje, el traje y sus detalles… aunque como ya dije, esta pasado de moda. Entiendo la melancolía de hacer el film utilizando elementos de sus antepasados, pero cosas como esta arruinan una película sin necesidad alguna. Algunas escenas, por lo contrario, se reparten en llamativas tomas con encuadres interesantes y movimientos de cámara para prestar atención. Un pequeño elemento que le da un mínimo brillo de luz a la vulgar estética del film. Si bien el estilo global es el mismo que en las dos anteriores, las muertes son menos tratadas, menos sangrientas y menos brutales, casi como si se hubiese pensando en una película para que vean los niños. El guión es sumamente plano, por momentos aburrido y altamente predecible, y el principal error que cometen es al querer “modernizar” visualmente una muy buena saga que no tenía necesidad de otro exponente.

La historia, con constantes reminiscencias a la historia original para llenar espacios huecos, cuenta sobre un doctor pueblerino que, junto con un par de secuaces, matan a personas inocentes para extraer los órganos y luego venderlos. Los cadáveres, eran enterrados en las cercanías del lugar donde los mataban, el crematorio del pueblo. Cuando por casualidad se empiezan a descubrir los cadáveres, una madre que había perdido a su pequeño hijo, lo encuentra entre el montón de muertos y, junto a un grupo de personas a quien también la tragedia había alcanzado, van a la casa de la bruja del bosque e invocan a Pumpkinhead para que se cobre venganza de quienes hicieron semejante masacre, sin tener en cuenta que ese hechizo recaería sobre ellos mismos. Al fin de cuentas, nada nuevo de lo que vimos en las otras entregas… solo que en esta, después de tantos años, aburre.

Algo que realmente me sorprendió, y quizás hasta me decepciono, es que el director es Jake West, ídolo de masas desde que hizo dos grandes películas de culto como Razor Blade Smile y Evil Aliens. Pero parece que no siempre estos directores tienen la lamparita prendida y en este caso, además de un mal manejo de los actores y de la trama en si, West supo arruinar la “virilidad” de Pumpkinhead. Actúan nada menos que Doug Bradley, el eterno Pinhead de la saga Hellraiser y Lance Henriksen (AVP: Alien vs. Predator, Hard Target, Aliens) un buen actor de carácter pero que pocas veces supo elegir buenos papeles. Acompañan Tess Panzer (¿?) con una pésima actuación, y Douglas Roberts (Patch Adams, Blind Justice, Gryphon) quien sorpresivamente, a pesar de su papel de hombre con problemas mentales, es quien mas se destaca actoralmente.

Muy por debajo de las anteriores, esta película resulta un lastimoso intento de revivir un genero casi sepultado, pero de una forma errónea. Quizás, hace unos 20 años, la película hubiese dado resultado. O no.

Esperemos ver que pasa en la ya terminada “Pumpkinhead: Blood Feud”, que se estreno este año y salio directamente para video.

Lucas Robledo.

Puntuacion: 4/10

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12 abril 2007 - Posted by | Demonios/Monstruos, Terror

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