Invincible ( Invencible )
Vincent Francis Papale nació en 1946, en Pennsylvania, y las vueltas de la vida le llevaron a ser un cantinero en el bar de un amigo, luego de perder su trabajo como profesor de un colegio local. A pesar de los golpes que le venia dando la vida, Papale no se perdía nunca de jugar con sus amigos un encontronazo de Fútbol Americano, así sea de noche, de día, llueva o nieve. El equipo local en la NFL, los Eagles de Filadelfia, venia de mal en peor y no lograban ganar un partido en largo tiempo, por lo que los dirigentes deciden despedir al entrenador de turno y traer a una nueva figura que había brillado en el Fútbol Americano de universidades. Al llegar este hombre al mando, y ver que el equipo había perdido hasta la confianza de sus seguidores, decide proponer una prueba abierta de jugadores, donde, mas allá de los profesionales, se iban a poder presentar todas las personas que quieran, de cualquier edad y condición social. El día de las pruebas, el estadio se llena de fieles seguidores, pero todos son solo eso: seguidores. Papale, por lo contrario, se destaca como jugador, y el elegido, luego de muchas idas y vueltas, como jugador del equipo. Palabras más, palabras menos, esta es la historia que nos cuenta Invincible, esta suerte de drama biográfico de muy buen nivel. Ambientada a mediados de los setenta, la cinta muestra un fiel plasmado visual en cuanto a la recreación de la época, deteniéndose en cada pequeño detalle que logra tener una meticulosa recreación, tanto en los autos, la vestimenta, las locaciones, y todo lo que envuelve al aspecto visual para remontarnos a esa época. Pero, además, quizás a causa de que este realizador novato fue siempre director de fotografía, aquí como director puntualmente nos sorprende con una logradísima fotografía, que le otorga tonos naranjas bien oscuros a la imagen para destacar la totalidad de las escenas, que se nutren firmemente con este apartado que le da un plus de mas a la historia, ya que es algo raro ver tan detallado este apartado en un genero como el de esta cinta. Mas allá de la adrenalina que suponen las buenas escenas deportivas, la historia muestra una fuerte carga emotiva que roza el drama puro, cargando al film de situaciones que representan con gran fidelidad las diversas problemáticas de la época, en cuanto a lo económico y lo social. Las actuaciones, soberbias en su mayoría, ayudan plenamente a estos aspectos, ya que regalan unas representaciones acordes con el alma del producto. Aunque el apartado técnico es quizás lo menos “destacable” de la cinta, no por su falta de fuerza, sino por su simpleza, algunos movimientos de cámara, paneos y encuadres tienen un cuidado muy especial y estructurado, que toma fuerza verdadera en las escenas donde el deporte pasa a ser el protagonista.
La historia cuenta sobre un hombre que luego de perder su trabajo y de que su mujer lo abandone, decide levantar cabeza trabajando en un bar como cantinero. Allí, su pasión por el Fútbol Americano es la que lo hace presentarse y dar lo mejor de si mismo en unas audiciones que el equipo local propone. Tras quedar en el equipo, tendrá que seguir luchando con varios aspectos de su vida personal e, incluso, con el desprecio de sus compañeros por ser un desconocido. Pero el amor propio y la confianza del director técnico lo harán convertirse prácticamente en la estrella indiscutida de la ciudad.
La sólida dirección esta en manos de Ericson Core en su primer largometraje, aunque trabajo previamente como director de fotografía en películas como Daredevil, The Fast and the Furious o Payback. Actúan Mark Wahlberg (The Happening, Shooter, Four Brothers), Greg Kinnear (Mystery Men, We Were Soldiers, Godsend), la bella Elizabeth Banks (Spider-Man, Spider-Man 2 & Spider-Man 3, The 40 Year Old Virgin, Meet Dave) y Kevin Conway (Mystic River, Gods and Generals, Thirteen Days).
La película, en pocas palabras y como trasfondo, logra remarcar el fanatismo deportivo como sustento o distracción de problemas personales, tomando esas horas como si fuesen definitivas y al menos en esos minutos los problemas no nos invaden. Dentro de la cancha se es una cosa que, al salir, cambia radicalmente, tanto como jugador o como espectador. Una cinta completa, predecible en su humilde simpleza, redonda, convincente, y otros tantos adjetivos que solo una película correcta y entretenida sabe tener.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 8/10









