Friday the 13th (2009)
Pensemos en una remake del rey del slasher, el mismisimo Jason Voorhees. Para ellos, tomemos un trozo de la primera parte de la saga, unas pizcas de la segunda y tercera, y por ultimo, acoplemos unas imagenes con suerte de precuela. Listo, el resto se conforma solo… estamos hablando, nada mas y nada menos, que de Friday the 13th, una saga que a base de muertes violentas se construyo en una franquicia de mas de 10 entregas, incluso generando un “cross over” con el rey de los sueños, el inconfundible Freddy Krueger. Dirigida por Marcus Nispel, quien ya nos regalo la muy buena remake de The Texas Chainsaw Massacre (2003), asi como tambien la cinta epica de vikingos llamada Pathfinder (2007). El director, ya con experiencia en el tema de las remakes y las convincentes escenas violentas, decide darle un nuevo empujon al genero slasher puro, y reescribe una historia que, si somos sinceros, no muestra nada nuevo, no innova, no es original… pero, tiene a Jason como protagonista, y todo lo anterior se convierte solo en palabras que se las lleva el viento. Las cintas de Jason no tienen mucho analisis… o nos gustan, o no nos gustan. Adaptada mas a los tiempos que corren, la cinta muestra un rejunte de todos los cliches de las nuevas cintas de terror, asi como lo hacian las viejas cintas de Jason. Sexo prematuro, mujeres desnudas, y alli comienzan los brutales asesinatos. Los efectos especiales son muy buenos, bien de la vieja escuela, bien fiel a la epoca en que salian las primeras partes de la saga Friday the 13th. A cargo de las actuaciones, y como protagonistas, tenemos a actor de la serie Supernatural, Jared Padalecki (House of Wax, Cry_Wolf) y Danielle Panabaker (Mr. Brooks). El famoso Kane Hodder, quien personifico a Jason en la mayoria de sus apariciones, esta vez no oficia de asesino, sino que lo reemplaza el aun mas enorme Derek Mears, quien hizo de deforme en la cinta The Hills Have Eyes 2. Quizas, para los mas exigentes, podriamos plantear que las muertes son un poco “flojas” para los tiempos que corren, y teniendo en cuenta la brutalidad con que dotaron al nuevo Jason, por momentos ciertas muertes quedan opacadas por algunas de las tantas que rondaron los 80s con las cintas del enmascarado asesino. A pesar de esto, el slasher que nos regalan vuelve a ser ell de siempre, con las persecuciones llenas de suspenso, los moentos de tension… en fin, una pelicula para melancolicos, que tienen ganas de revivir viejos clasicos pero hoy en dia.
Puntaje: 8/10
My Sassy Girl (2008)
Remake de una cinta Coreana, esta cinta americana que protagoniza la hermosisima Elisha Cuthbert logra ser, muy a su manera, un ameno homenaje a la original. Pero, si dejamos la cinta oriental de lado y no caemos en comparaciones, My Sassy Girl version 2008 logra convencer, sobre todo, por un muy buen trabajo de actores por parte del director. El plasmado de los sentimientos, implicitos en la propia historia, se disparcen por la totalidad del metraje de una forma muy convincente, ayudando asi a la estructura, que maneja una dinamica y un ritmo muy americano por cierto. Pero aun asi, logra tener ese aire tan “oriental” en cuanto al propio desarrollo de cada personaje, cuando, hablando propiamente, estas personalidades son las que le dan vida a la historia. Drama, romance y algo de comedia estan mezcladas es este cinta moderna, que no se destaca en nada pero que logra convencer por su propia frescura al intentar despegarse de su predecesora oriental. A destacar, la belleza de la protagonista y su actuacion.
Puntuacion: 7/10
The Wizard of Gore (2007)
Dimension Extreme nos vuelve a traer una producción de esas que, con un bajo presupuesto, pretenden convertirse en clásicos de culto inmediatos, incluso aun cuando no tienen las condimentos justos. Vaya uno saber por que hoy en dia se fusiona lo bizarro con “lo de culto”, cuando no precisamente tienen que ver. Los primeros 20 minutos de la película pasan como si fuesen apenas segundos, y nos va dando un gran indicio sobre lo que va a venir, ya que en estos pocos minutos se logra mostrar un paneo general de todos los aspectos que componen a la cinta. Por eso mismo, lo primero que podemos apreciar es una dinámica completamente activa, que va generando situaciones una mas atrapante que la otra, logrando un misterio muy particular que es lo que nos mantiene a la perspectiva de lo que puede llegar a suceder. Como decía antes, la evidencia de un bajo presupuesto queda a la vista sin duda alguna, pero lo acertado de parte del director recae en cuidar todos los detalles posibles para mantener con una considerable fuerza visual a cada uno de los apartados. Asi es como podemos ver una muy lograda fotografía que va evolucionando durante la cinta, junto a una edición acertada y meticulosa, que se desentiende de las típicas estructuras del genero y se propone a ser original, enlanzando las escenas con maestria para terminar reposando en lo plenamente bizarro.
La fotografía y el estilo visual de la cinta, completamente predominantes sobre el resto de los aspectos, recaen en una fotografía cambiante, como decíamos antes, que va variando según las escenas y según los contrastes de luz que estas presenten, pasando por etapas mas opacas, otras mas brillantes y otras mas desgastadas. Muy de la mano, la vestimenta de los dos protagonistas es casi un detalle invisible pero potente, mostrando trajes que parecen sacados de films de los 50, contrastando continuamente con la época actual en la que se situa todo el argumento de la cinta.
La adaptación de la historia, por su parte, resulta en una buena remake (The Wizard of Gore / 1970 / Herschell Gordon Lewis), aunque no de esas que lograran ser recordadas, tanto por su bajo presupuesto, como por su completa falta de fuerza y personalidad.
Puntuacion: 6/10
One Missed Call ( Una Llamada Perdida )
Fue en 1999, y gracias a la magia de Internet, cuando logre hacerme de la película japonesa Ringu (The Ring – 1998), dirigida por Hideo Nakata, basándose en la novela de Kôji Suzuki. Fue en ese entonces, y sorprendido por la fuerza y el terror de la cinta, cuando decidí comenzar a darle una oportunidad al cine asiático, cine al cual tenia considerado como “denso y aburrido” a causa de una tantas películas que había visto con anterioridad, aunque no del genero del terror. Comencé a conocer a maestros como Takeshi Kitano, Takashi Miike, Oxide Pang y Danny Pang, Banjong Pisanthanakun y Parkpoom Wongpoom, Takashi Shimizu, y un largo etc. que, por supuesto, me llevo a ver películas del inigualable Akira Kurosawa. Pero dejando a Kurosawa de lado, lo que mas me llamaba la atención de estos realizadores de cine de terror era el suspenso dinámico con el que rellenaban a sus historias, un suspenso punzante y fuerte, catatonicamente visual que se adentraba en mi cuerpo y me hacia helar la sangre. Recuerdo que desde ese entonces me hice casi adicto a este cine, y he visto cientos de exponentes, buenos y malos, como es de esperar. Pero, en ese entonces, no imagine que los americanos, que me tenían acostumbrado a un cine muy diferente a este, iban a agotar sus ideas y, frente a un supuesto éxito garantizado, se iban a poner a reversionar estas cintas orientales de una forma tan… equivoca. Como ya he reseñado otros bodrios similares, le llego el momento a One Missed Call, remake de la película Chakushin Ari del 2003, dirigida por Takashi Miike basándose en la novela de Yasushi Akimoto, quien mas tarde tuvo una mas floja (aunque mas terrorífica) continuación llamada Chakushin Ari 2, estrenada en el 2005 y dirigida esta vez por Renpei Tsukamoto. El éxito de esta saga no termina ahí, y llega, en el 2006, Chakushin Ari Final, dirigida por Manabu Asou. En el 2008, se estrena esta remake que resulta ser una producción entre Japón, EE. UU. y Alemania, que si bien no fue un fracaso de taquilla, no llego a ser el producto cinematográfico que se pretendía. La película intenta ser fiel a la original, y pretende mantener una dinámica similar, aunque claro esta, el ritmo impuesto por los occidentales participes de la cinta le dan un movimiento mas activo, denotando ya una diferencia casi crucial que la aleja grandes distancias del producto de Takashi Miike. Como de la mano de un cuentagotas, podemos comparar escena por escena y situación por situación con el film asiático, donde el suspenso pierde un poco de fuerza a causa de la contrariedad constante con el factor sorpresa, recurso del cual pretende sustentarse la historia de una forma errónea y poco inteligente, ya que lo que en la original asustaba, en esta solamente pasa casi desapercibido. Así mismo, el director falla en no profundizar un poco más sobre los detalles de los personajes, por que, como es sabido, lo orientales tienen una forma mas onírica y metafórica de profundizar sobre sus guiones, y los americanos tienen una dinámica mas rápida y concisa que no deja lugar a las explicaciones implícitas. Por lo tanto, como decíamos antes, al rehacer esta cinta oriental con la estructura americana, el alma de la historia en si se pierde totalmente junto al suspenso y a la tensión que regalaba la original. De esta forma, es que el final necesita de redundantes explicaciones y presenta una nueva vuelta de tuerca ausente en el producto original que, intentando darle un sentido diferente a la cinta, la termina de hacer confusa y le quita un poco el sentido, haciendo de ese mismo y simple final, una debacle de sentidos que nunca termina de aclararse. Intentando darle un toque más oriental, la fotografía esta bien cuidada y guarda los mismos ambientes que la original. Las locaciones son bastante similares sirviendo también para esta remake, y los efectos especiales, en su mayoría FX digitales, están a la altura de una buena producción americana, sabiendo ayudar en los climas de suspenso como la historia lo requiere.
La historia cuenta sobre un joven que queda realmente traumatizada por la muerte de dos amigos en pocos días. Solo ella, logra darse cuenta de que existe una similitud entre las dos muertes: días antes de estas, ambas personas habían recibido una extraña llamada al celular, donde escuchaban como iban a morir, con fecha y hora exactas. La joven, al confirmar sus sospechas, acude a la policía, que como era de esperar, no le cree nada de lo que dice… a excepción de un joven policía, que ha sufrido la muerte de su hermana de la misma forma en que la protagonista relata. Juntos, tendrán que entender y averiguar donde ha empezado la cadena de llamados, para así poder detenerla y que nadie más muera.
La floja dirección esta a cargo del francés Eric Valette (Maléfique), quien realiza su segundo largometraje en su corta carrera. Actúan Shannyn Sossamon (A Knight’s Tale, 40 Days and 40 Nights, Catacombs), Edward Burns (Saving Private Ryan, A Sound of Thunder, 15 Minutes), Ana Claudia Talancón (El Crimen del Padre Amaro, The Virgin of Juarez, Love in the Time of Cholera) y Ray Wise (RoboCop, Rising Sun, Dead End).
Lamentablemente, no logro imaginar el impacto de esta cinta ya que vi la original con anterioridad. Sin embargo, y aun cuando se le intento dar un aire mas americano para lograr vender, a la estructura de la cinta le falta mucha fuerza y determinación, ya que solo se conforma con ser una remake mas, de esas que no intentan innovar o apostar a mas dotando a la historia de la visión particular del director de turno.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 3/10
April Fool’s Day.
Sabemos que las temáticas del cine son de lo más ocurrentes y variadas, recurriendo a plagios de todo tipo muchas de sus veces. Pero cuando nada original aparece en pantalla, las leyendas urbanas o días conmemorativos son un buen ingrediente para crear nuevas historias, como pasó en el gran film, a mí entender, llamado Urban Legend (Leyendas Urbanas – 1998). Por eso, April Fool’s Day, esta remake actual de un film de nombre homónimo de 1986, toma prestado, como su nombre lo indica, el festejo de “el día de los inocentes”. Este festejo es una suerte de conmemoración de un peculiar y siniestro hecho histórico, donde, el rey Herodes ordena la aniquilación de todos los niños menores de dos años nacidos en Belén, para así evitar el crecimiento del recién nacido Jesús de Nazaret. O al menos eso es lo que cuenta el cristianismo y sus tantas historias. La cinta, ya desde un comienzo, parece mas una nueva versión del film de 1986 que una remake propiamente dicha, ya que salvo el nombre y ciertos detalles, la base de la película no se parece en nada con su predecesora. La estructura, por su parte, y a simple vista, se nutre de lo mas típico del terror adolescente actual, sumándose así a una lista de slashers esteriotipados como podrían serlo Scream (Scream – 1996) o I Know What You Did Last Summer (Se lo que Hicieron el Verano Pasado – 1997). Pero en este caso en particular, la trama logra distinguirse del común desde un primer momento ya que se comienza a construir a base de misterios e incógnitas, lejos de asesinatos o de sus perpetradores, los asesinos. Por eso mismo, los primeros 40 minutos de cinta nos preparan de una forma convincente y atrapante para el resto de la cinta, que se activa de a poco a partir del primer crimen cometido. Por otro lado, la dinámica logra ser realmente activa y atrapante, gracias a un ritmo que no se toma pausas y solo se reposa sobre datos y situaciones referentes y relevantes al guión, que como era de esperar, es el verdadero protagonista del misterio y el suspenso de la producción. Y es por eso que se puede apreciar el trabajo detallado que tiene el guión, bien construido y posteriormente plasmado, sin darle demasiada importancia al aspecto técnico, que queda totalmente relegado a causa de una trama concisa y llena de misterio y preguntas, dotando así a la cinta de un aire a thriller muy bien llevado.
La historia cuenta sobre un grupo de amigos que, con la excusa de una iniciación a una joven egresada, preparan una broma para hacer quedar mal a otra joven. Pero todo sale mal, y la adolescente en cuestión termina muriendo. Los hermanos que prepararon todo este embrollo, quedan marcados por la prensa y por sus amigos, además de disputarse la herencia de una fortuna. Tiempo después, unas extrañas cartas unen a los implicados en el asesinato de la joven en el cementerio, para hacerles entender de que algo o alguien esta matando a los que esa noche estuvieron presentes, a no ser que el verdadero culpable se entre y declare su culpabilidad. Más o menos convencidos, los jóvenes intentaran escapar de las garras asesinas de este misterioso ser vengativo y, como si fuese poco, intentaran también descifrar quien puede ser el asesino que los ha comenzado a acechar.
La dirección esta a cargo de Mitchell Altieri y Phil Flores, mas conocidos como The Butcher Brothers (The Hamiltons, Lurking in Suburbia, Long Cut), quienes hacen un buen trabajo y son dignos de tener en mente para verlos en futuros proyectos. Actúan la hermosísima Taylor Cole (That Guy, All You’ve Got, Loaded), la bella Scout Taylor-Compton (Rob Zombie’s Halloween, Wicked Little Things, An American Crime), Josh Henderson (Step Up, The Girl Next Door, Fingerprints) y Joseph McKelheer (The Hamiltons, Nightstalker, Blue Horses).
En pocas palabras, la película convence, tiene fuerza, aunque a mi entender le faltaría un poco mas de terror, haciendo énfasis en las escenas de asesinatos. Pero muestra lo justo y necesario, y se termina sustentando en una previsible vuelta de tuerca que se fomenta desde la mitad de la cinta, con toda intención, para justo en el final, tener un desenlace realmente inesperado.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 7/10
I Am Legend ( Soy Leyenda )
En 1954, un reconocido escritor de ciencia ficción y terror llamado Richard Burton Matheson, le regalaba al mundo una de sus novelas mas conocidas, llamada I Am Legend. Como muchos de sus cuentos y escritos, esta novela fue llevada al cine en 1964 por el director Ubaldo Ragona, quien dirigió solo 4 películas pero en este caso se dio el gusto de tener como protagonista al magnánimo Vincent Price en el film llamado The Last Man on Earth. Siete años después, en 1971, el director Boris Sagal dirigía al grandioso Charlton Heston en una remake más fiel al libro llamada The Omega Man. Ahora, 36 años después, llega un nuevo remake basado en el libro de Matheson, con un gran parecido a la película protagonizada por Heston. En I Am Legend, de entrada, podemos notar que el aspecto visual quizás es el componente mas fuerte de la película: una ambientación post apocalíptica baña las ciudades, llenas de pastos en sus calles y de animales salvajes sueltos, tierra y suciedad por doquier, autos desparramados por todos lados y un silencio y una quietud inimaginable, todo construido gracias a avanzadas técnicas de retoque digital y efectos 3D que tiene su propio apartado. Lamentablemente, derrochando un exceso de dinero, destruyen sin necesidad parte de la magia del film al hacer por computadora a los enemigos de nuestro protagonista, utilizando una animación que hace recordar a ciertos demonios en el film Constantine o al mismo Gollum de la saga de El Señor de los Anillos, pero, en el caso que nos compete, los vampiros tranquilamente podrían estar hechos con un buen maquillaje y trajes prostéticos, ya que, a diferencia de los personajes antes nombrados, el diseño de estos seres es casi idéntico a cualquier cuerpo humano. Por eso mismo, algunas escenas en 3D terminan siendo completamente innecesarias, utilizadas como complemento de perfectos paneos, encuadres y movimientos de cámaras que, al querer compensar el aspecto visual que muestra una ciudad devastada, recurren a la animación computada que si bien no es para nada mala y a simple vista pasa desapercibida, para el ojo mas critico es un tanto notoria la diferencia y llega a molestar. Como era de esperar por factores tales como la mezcla entre escritor/director/actor, la dinámica narrativa es impecable, ayudado por pequeños flashes en forma de recuerdos donde se nos muestra el “porque” y el “como” de todo lo ocurrido, principalmente, de todo el proceso de la infección. Al mismo tiempo, conjugándose con la trama de la cinta, incontables escenas con enormes despliegues de producción se suceden uno tras otro para impactar en su composición, sirviendo también para fomentar la magnitud de lo ocurrido. Sin ir mas lejos, es lo mínimo que se puede pedir de un film que costo millones de dólares, donde el factor entretenimiento/taquilla tiene que ser fundamental para que las cuentas cierren. Pero así y todo, hay que destacar la gran cantidad de extras y otros detalles que demuestran que no se privaron de nada. Y hacia el final, además de impregnarle un sentido místico a la película que termina rompiendo con la estructura narrativa firme que venia teniendo la cinta, podemos documentar que, así como Tom Hanks le dio vida con su actuación a la película El Naufrago (Cast Away – 2000), aquí el taquillero Will Smith le da sentido a este film, ya que mas allá de ser el protagonista, la mayoría de los minutos de metraje transcurren en escenas donde lo vemos solamente a el con su mascota, en diferentes situaciones que lo ponen a prueba constantemente como actor, lo cual habla bien del director y de su talento narrativo.
La historia cuenta sobre un hombre que resulta ser, aparentemente, el único sobreviviente humano de una plaga producida por experimentos para curar el cáncer. Como parte del proyecto, tras el momento donde prácticamente la raza humana desaparece, el solo, con su perro de compañía, continua su vida entre la investigación para una cura y la supervivencia, ya que estas criaturas en los que los seres humanos se han convertido son una suerte de vampiros, y noche tras noche salen a alimentarse de lo que encuentren en su camino. Como si fuese poco, también tendrá que lidiar con el dolor de haber perdido a su familia y con la locura misma, producto de los años de aislamiento y soledad.
La película fue dirigida por Francis Lawrence, quien luego de dirigir videos de música, entro a la pantalla grande con la superproducción Constantine, protagonizada por Keanu Reeves y basada en el comic Hellblazer. Actúan Will Smith (Bad Boys & Bad Boys II, Independence Day, Men in Black & Men in Black II), Alice Braga (Cidade de Deus, Cidade Baixa, Sólo Dios sabe), Charlie Tahan (Once Upon a Film, Trainwreck: My Life as an Idiot, High Falls) y Emma Thompson (Harry Potter and the Prisoner of Azkaban & Harry Potter and the Order of the Phoenix, Sense and Sensibility, In the Name of the Father), quien ofrece un pequeño e interesante cameo mas allá de que su nombre no aparezca en los créditos del film.
Como en producciones similares, abundan las publicidades a marcas conocidas, como empresas de teléfonos, de computadoras, de televisores y otros etcéteras. También, quizás en un modo mas irónico, se ven afiches de películas a estrenarse en el futuro, donde se destaca un enorme afiche que muestra el logo de Batman casi fundido con el de Superman, crossover que todo fanático de los comics espera con ansiedad. Una película a la cual se le hizo demasiada publicidad pero que, a mi gusto y entender, entrego mucho menos de lo que prometía. Otra mas de esas remakes donde personalmente me quedo con la/s versiones originales.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 6/10
The Invasion ( Invasores )

The Invasion, la película que nos compete en este momento, es una remake del clásico de ciencia ficción de 1956 llamado Invasion of the Body Snatchers dirigido por el mítico Don Siegel, quien se baso en la novela The Body Snatchers del escritor Jack Finney para llevarlo a cabo. La película de Siegel tuvo su remake en 1978, con el mismo nombre pero dirigida por Philip Kaufman, que no tuvo tanta repercusión como la original. Y, en 1993, utilizando casi el mismo nombre de la novela, sale una “re-versión” del clásico de 1956 llamada The Body Snatchers (Los Usurpadores de Cuerpos – 1993), bien lograda y con grandes dosis de suspenso aunque totalmente inferior en taquilla y popularidad que las anteriores. The Invasion es también una remake mas, pero a diferencia de las anteriores, si bien esta basada en la novela, esta versionada libremente, con ciertos detalles y situaciones que recaen en la imaginación del director de turno. Sin preámbulo alguno, el film comienza con un ritmo firme y latente que nos da información y nos sitúa en el desarrollo de la película desde los primeros segundos, como ya previendo que todos sabemos de lo que se trata. Sin embargo, es mas que interesante el detalle ya que, de entrada, como dijimos antes, todo eso que “ya sabemos” por el simple hecho de ser una remake, se nos muestra en los primeros minutos y todo el suspenso se deja en pie para comenzar a generarse durante el resto de la cinta, donde no sabemos lo que puede pasar. Esta situación genera grandes expectativas y es un merecido elogio a su director por no caer en el mediocrísimo ni burocrático plasmado que suelen mostrarnos las remakes que van a por lo seguro. Siguiendo con el director, podemos decir que sabe plasmas a la perfección un ritmo narrativo de esos implementan una tensión punzante que va creciendo con el correr de las escenas. Pero no solo eso crea los excelentes climas que componen a la cinta: podemos destacar diálogos inteligentes y atrapantes, perpetrados por un grupo de actores elegidos con destreza que puede plasmar cada una de las emociones necesarias para convencernos de que lo que están viviendo es real, dándole una mayor credibilidad a la historia. Por si fuese poco, la dinámica narrativa que se utiliza es muy detallada y minuciosa, logrando captar la atención del espectador incluso en los momentos donde la acción o el suspenso todavía no dan indicios de vida alguna. La edición inquieta, los movimientos de cámara un tanto desequilibrados y los encuadres perfectamente equilibrados, dan por resultado, junto a una fotografía que calza justo en las escenas y se la ve trabajada en sus colores, una armonía mas esquizofrenica a la trama, y si bien no es algo exagerado y completamente notorio, termina siendo un detalle mas que valido para ayudar a contar una historia de una forma muy particular que hace mas atractivo a su contenido argumental desde la parte visual del film. Los efectos visuales son casi ausentes, salvo por contadas escenas 3D y alguna que otra prostética o efecto de maquillaje, pero aun así, estos pocos son impecables y se ven equilibrados por una enorme producción que lleva a que cada escena pueda ser plasmada tal cual lo requiere el guión.
La historia cuenta sobre un trasbordador especial que, al entrar a la atmósfera terrestre, se hace pedazos y cae sobre la tierra. Junto a la nave, viene una materia orgánica que en un principio el ejercito no le da mayor importancia y, cuando una ola de enfermedades comienzan a aparecer, el gobierno solo da la explicación de que se trata de un gran virus que trasporta una gripe común y corriente. Pero con procesos de investigación por parte de los protagonistas y actores secundarios, se comienzan a dar cuenta de que no es una simple gripe, sino que esta materia orgánica que vino desde el espacio exterior, puede reproducirse y mezclarse con el ADN de las personas provocando cambios totalmente desconocidos.
La dirección esta a cargo de la eminencia alemana Oliver Hirschbiegel (The Downfall, The Experiment), quien siempre se caracterizo por impregnar la cinta de grandes actores que, conocidos o no, supieron contagiar los sentimientos y emociones a la historia de turno. Actúan la eternamente hermosa Nicole Kidman (Dogville, The Others, Moulin Rouge!), el nuevo 007 Daniel Craig (Casino Royale, Munich, Lara Croft: Tomb Raider), Jeffrey Wright (Casino Royale, Lady in the Water, The Manchurian Candidate) y el pequeño Jackson Bond en su primer largometraje.
Con varios puntos sobre la guerra y sobre Irak, y con una demoledora reflexión socio/política que hace al final de la cinta realmente excelente, la película es una gran producción que sin este director en particular no hubiese sido lo mismo. De todas formas, para ser completamente observadores, vale resaltar que hacia el final, en la explicación del desarrollo que redondea y cierra la historia, falta un poco de fuerza en los motivos y en las escenas, haciendo recordar sobremanera al final de la remake War of the Worlds de Steven Spielberg. Pero, nada grave si no tenemos en cuenta los problemas durante el rodaje y su cambio de director, que paso de Hirschbiegel a James McTeigue, quien se lucio en su primer largometraje V for Vendetta pero que aquí ni siquiera aparece en los créditos.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 9/10
Peullai, daedi ( Fly, daddy, fly )
Tengo que admitir que no soy muy asiduo al género del drama. No por prejuicio ni nada parecido, solamente por el hecho de que, a la hora de elegir, en su mayoría elijo películas de terror. Y si hablamos puntualmente del cine asiático, el terror también predomina, aunque las artes marciales también llaman poderosamente mi atención. Se sabe por demás que el tratamiento de los personajes y sus sentimientos en oriente es algo casi natural y muy bien realizado, diferenciándolo de otras producciones internacionales. El plasmado de los emociones es casi hipnótico y paradójico, metafórico y poético, y a veces tan detallado y extenso que mucha gente termina tildando de largas y aburridas a dichas películas. Y no están alejados de la verdad, aunque a mi parecer, una película es mucho más que algo tan puntual como para definirla como “larga” o “aburrida”. Esos son solo dos condimentos que pueden o no interferir en el resultado final, ya que siempre, innegablemente, están acompañados de cientos de otros detalles que terminan de darle forma a los films, sobre todo, como decíamos antes, en cintas donde tanta importancia se le da a las emociones y a los sentimientos. El film, conceptualmente, tiene un manejo de cámara y una cuidadosa elección de los encuadres realmente sorprendentes, que lejos de ser vistosos por su tecnicismo, son por lo contrario, un extraordinario exponente de cómo este apartado técnico puede ayudar potencialmente a la expresividad pretendida por el director, entrelazándose a la perfección en cada toma con los sentimientos plasmados por la historia, compuesta de una trama dinámica y una estructura que por momentos puede ser un poco lenta, pero esa misma lentitud es parte de las tantas metáforas y reminiscencias que hay con sentimientos puntuales como la soledad, el amor y la frustración, acentuando de esta forma el ritmo perfectamente disparejo que pasa del drama a la tierna comedia en un abrir y cerrar de ojos. La banda de sonido, sin ser ajena a todo el contexto de la cinta, cumple un rol importante dentro de la trama, acompañando con una melodía distinta y particular a cada situación del film, haciendo más y más grande esa continua y precisa expresividad de la que hablábamos antes. Un drama con toques de comedia y una suave acción particularmente vista en el momento de las luchas, unidos por una centralizada visión de las relaciones humanas principales, complejas por naturaleza, que se acentúan cuando se trata del amor de un padre hacia su hija, donde, como mucho podemos pensar en un principio, no se trata de una simple venganza, sino de una particular historia de autorrealización.
La historia cuenta sobre un hombre con una vida monótona y sencilla, que hace hasta lo imposible por darle un buen vivir a su esposa y a su hija. Un día, la joven hija sale con una amiga y es agredida por un boxeador estrella del colegio, hijo de personajes importantes y con el apoyo de todo un circulo cerrado que hará lo posible por enterrar cualquier intento de la familia por reclamar, ya que luego del incidente la niña tiene que ser internada mas de un mes por las lesiones recibidas. El padre, impotente, y con la ayuda de 3 jóvenes amigos, empezara a entrenar para desafiar sobre un ring al campeón de boxeo, agresor de su hija, en una complicada venganza a la que le tendrá que dedicar casi la totalidad de sus días y mucho autoestima.
El film esta dirigido por Jong-tae Choi, mostrando su primer y único trabajo como realizador. Actúan Nam Hyun Joon y Ji Hoon Kim, ambos en su primer film, Jun-gi Lee (The King and the Clown, May 18, Flying Boys) y Mun-shik Lee (The First Amendment of Korea, Mr Butterfly, A Bloody Aria), todos presentando convincentes representaciones.
Esta cinta Surcoreana del 2006 es una remake de Furai, dadi, furai (Fly, daddy, fly), película japonesa del 2005 que a su vez esta basada en una novela. La película cumple con todas sus pretensiones y logra ser redonda, con un final emotivo como todo su contenido, personajes que llegan a explayar las emociones pretendidas y una magnifica dirección por parte de un director al que habrá que tener en cuenta a futuro.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 7/10
Rob Zombie´s Halloween
En 1978, el joven pero experimentado John Carpenter realizaba otro film independiente llamado Halloween. Esta película se basaba prácticamente, en su entorno, en las costumbres celtas que rodean al 31 de octubre, día en que se celebra dicho ritual, que consiste en decorar las casas de forma siniestra y que los niños, vestidos y disfrazados de seres espeluznantes, vayan pidiendo golosinas por las casas. Pero, en la película, esa misma noche, el joven Michael Myers enloquece y comienza a matar gente, lo que supone el principio de un villano tan famoso como su historia. Solo tres asesinos de la época de esplendor del cine slasher supieron cosechar millones de fanáticos y sobrevivir a los tiempos: Jason Voorhees, Freddy Krueger y, obviamente, Michael Myers. Halloween supo ver su éxito rápidamente entre los aficionados del terror, por lo que, a lo largo de los años, nos entrego varias secuelas: Halloween 2, Halloween 3: El día de la bruja, Halloween 4: El regreso de Michael Myers, Halloween 5: La venganza de Myers, Halloween 6 : La Maldición de Michael Myers, Halloween H20: 20 años después y Halloween : Resurrección. Luego de la tercera, las demás películas pasaron sin pena ni gloria, aunque dicha saga supo consagrar a Jamie Lee Curtis como una verdadera “Horror Queen”. Sin atenerse al “que dirán”, y dejando toda supuesta estructura de lado, el magnifico Rob Zombie nos trae esta suerte de “Precuela-Remake”, como solo el sabe hacerlo, con una clara distinción de su visión en la cinta, donde aquellos que siguen su carrera desde la música y han visto sus dos anteriores películas lo notaran con agrado. La película, podríamos dividirla en 2 grandes partes. La primera, cuenta la infancia de Michael, todo lo que paso y como llego a ser lo que es. Vale destacar en este caso, la soberbia actuación del niño, la frialdad con que toma las cosas, su modo de actuar, sus reacciones, y como pasa de tener una cara de nene bueno a una cara totalmente enfermiza con solo pequeños movimientos de sus facciones. Luego, casi de golpe, se nos sitúa en lo que seria la remake de la original Halloween, donde el feroz asesino escapa del internado en busca de su pequeña hermana, única sobreviviente de la masacre. Este papel, lo interpreta un ex luchador de lucha libre, por lo que el tamaño del personaje es realmente intimidatorio, así como sus bruscos movimientos y la aparente fuerza descontrolado que aplica sobre sus victimas, un aspecto mas que detallado y mejor logrado, a mi parecer, que en las películas originales. Pero lo bueno del film, es que no se adentra en el modernismo impuesto de todas las remakes, sino que, por lo contrario, se mantiene fiel a su inspiración, pudiendo decir así que la película es un clásico slasher, ni más ni menos. No cae en el terror asqueroso y casi gore de hoy en día, ni en las escenas totalmente explicitas. Vuelve al slasher primitivo donde, mas allá de los asesinatos, el protagonista principal era el suspenso de las eternas persecuciones. Suspenso bien llevado, con una excelente fotografía que utiliza como recurso constante las sombras y los lugares oscuros, donde los enfoques de la mascara de Michael lo hacen realmente terrorífico. Las escenas de las muertes son simples pero crueles, llenando toda expectativa. Quizás, quienes esperaban algo mas parecido a lo anterior de Rob Zombie, completamente bizarro y sangriento, queden un poco decepcionados, pero a Zombie le importa poco todo eso, y demuestra que es un gran director y, dejando de lado a la critica y a la taquilla, impone una visión realmente particular y fiel de la cinta original, sin caer en repeticiones monótonas o inventos descabellados en escenas fantasiosas que se pierden en la nada. Vuelvo a repetir: la película es un slasher de los 70 u 80, esos que inspiraron a Rob Zombie y que, al menos a mi, tanto me gustan ver.
La historia cuenta sobre un niño atormentado, parte de una familia totalmente disfuncional donde la madre, entregada a sus hijos pero ingenua, vivía con un hombre postrado en una silla, alcohólico y que maltrataba a sus hijos. El joven Michael recibía maltratos tanto de su hermana, como de su padre, así como también de los compañeros de colegio, aunque le tenia un amor muy grande a su madre y a su pequeña hermana, un bebe por esos entonces. El día de Halloween, tras festejarlo solo, enloquece, y comienza el resto de la historia que ya todos conocemos.
La dirección esta a cargo del bizarro y grandioso Rob Zombie (House of 1000 Corpses, The Devil’s Rejects) que fue también uno de los tantos que dirigieron un trailer falso de la película Grindhouse, de Rodríguez y Tarantino. A los actores podríamos dividirlos, primero, en la grupo de los chicos Zombie, conformados por su esposa, Sheri Moon (The Devil’s Rejects, Toolbox Murders, House of 1000 Corpses), Bill Moseley (The Devil’s Rejects, House of 1000 Corpses, Night of the Living Dead) y Sid Haig (The Devil’s Rejects, House of 1000 Corpses, Jackie Brown). Por otra parte, tenemos, entre protagonistas y cameos, a Malcolm McDowell (Fist of the North Star, Tank Girl, Star Trek: Generations), Brad Dourif (The Lord of the Rings: The Two Towers, Dune, Alien: Resurrection), Tyler Mane (The Devil’s Rejects, Troy, X-Men), William Forsythe (The Devil’s Rejects, Dick Tracy, The Rock), Udo Kier (End of Days, Blade, Johnny Mnemonic), Danny Trejo (The Devil’s Rejects, From Dusk Till Dawn, Desperado), Daeg Faerch (Freakshow, Front, Rattle Basket) y en el papel que glorifico a Jamie Lee Curtis, Scout Taylor-Compton (Wicked Little Things, 13 Going on 30, Sleepover).
Halloween de Rob Zombie es una película clásica, con detalles cuidados que mantienen en vigencia a la vieja escuela, que este director tomo tan personalmente al desarrollar su carrera. El film se convierte en un exponente de la época de la cinta original, solo que con la fuerza de hoy en día. Pero más allá de la película, del villano, del director, de la original… mas allá de todo, lo que siempre va a perdurar en la historia es la música que el propio John Carpenter compuso para la saga. Una joya.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 8/10
Disturbia ( Paranoia )
Todos sabemos que la época en que Hitchcock hacia esos grandes exponentes ya paso, así como sabemos que luego de el, pocos directores han logrado hacer con el suspenso un producto de calidad. Géneros como el thriller se han desprendido, incluso desprendiendo de si mismo al “thriller psicológico” o al “thriller sobrenatural”, dos ramas que los críticos inventaron a la hora de no poder catalogar a un film como únicamente de suspenso. Si hablamos de exponentes del género, obviamente no podemos dejar no nombrar a dos clásicos como The Birds (Los Pájaros – 1963) y Psycho (Psicosis – 1960). Mas recientemente, si se pregunta sobre exponentes del suspenso, a mi entender podríamos nombrar a Seven (Pecados Capitales – 1995) y The Silence of the Lambs (El Silencio de los Inocentes – 1991), por solo nombras dos exponentes que, como decíamos antes, además de suspenso tienen dejos de thriller y hasta de policial, remarcando bien las bases del suspenso clásico. Como muchos estarán pensando, The Sixth Sense (Sexto Sentido – 1999) o The Others (Los Otros – 2001) son también grandes exponentes del suspenso, pero devenido en una convocatoria al modernismo del “thriller sobrenatural”. Sea como sea, con las bases que sea, y con los fundamentos que pueda, Disturbia se aleja de todos estos parámetros y cae en una obsoleta comercialidad, donde el new age y los niños bonitos copan las pantallas, como si se tratase de un comercial de desodorante masculino y no de una película de suspenso. Lejos de ser experto en accidentes de trafico, y sin compararlo con un hecho de la vida real ya que esto se trata de ficción, el comienzo del film ya marca la tendencia del mismo, con una escena ridícula y poco probable que desarrolla todo el resto del guión, haciéndolo perder un poco de credibilidad, ya que mas allá de la ficción misma, cuando se pretende darle seriedad a una trama, hay ciertos limites que no se deben cruzar. El film cuenta con una dinámica narrativa que, usando pequeñas historias de relleno fuera de la historia principal, logra acaparar la atención del espectador aun cuando nada interesante sucede y en esos momentos donde el suspenso se hace esperar. Si bien es verdad que la película entretiene por su dinámica, mezclándole historia cotidianas y cómicas al trasfondo de suspenso, mucho tiempo de la cinta se pierde en la nada, mostrando escenas que poco aportan al guión, produciendo una ansiedad en el espectador, quien esta esperando que algo realmente impactante suceda… pero esto tarda mucho en llega, por que recién en los últimos minutos de película, la cinta se torna realmente interesante, llena de escenas de suspenso que generan una tensión muy buena, complementando a medias la falta de la misma en el resto del film.
La historia cuenta sobre un joven que, tras la trágica muerte de su padre que el mismo presencia, se vuelve un problemático joven, potenciado por el constante trabajo de la madre y la poca atención que le puede prestar. Tal es el caso, que luego de pegarle a un profesor, una juez ordena un “arresto domiciliario”, poniéndole un artefacto al protagonista que no lo deja alejarse mas de ciertos metras fuera del radio determinado. Tras que su madre le corta Internet, le rompe sus videojuegos y le quita la televisión, la vida del joven se comienza a basar en espiar a sus vecinos, sabiendo todos los movimientos del vecindario. Un buen día, el nuevo vecino de enfrente comienza a hacer extraños movimientos y, el protagonista no tarda en sospechar que se trata de un asesino serial que había salido en las noticias.
La dirección esta a cargo de D.J. Caruso (Two for the Money, Taking Lives, The Salton Sea) quien además dirigió capítulos de exitosas series como “The Shield“, “Smallville“ o “Dark Angel“. Trabajan Shia LaBeouf (Transformers, Constantine, I, Robot) quien perpetra una muy buena actuación, destacándose de entre el resto del elenco. Le siguen la bella Sarah Roemer (Wristcutters: A Love Story, The Grudge 2, Cutlass), David Morse (The Langoliers, Twelve Monkeys, The Green Mile) y Carrie-Anne Moss (The Matrix Trilogy, Memento, Suspect Zero) quien a fuerza de sus protagónicos me hace saber que no es mas que una mediocre actriz que solo tuvo la suerte de participar en una exitosa y reconocida trilogía.
Además de contar con una buena banda sonora, y un apartado técnico simple pero eficaz para lo pretendido, el film termina siendo tan redondo que carece de sentimientos. Esta suerte de remake/homenaje juvenil del clásico de Hitchcock llamado Rear Window (La Ventana Indiscreta – 1954) es tan obvio y marcado desde un principio, que el alma comercial y modernizada que el director le impregno terminan destruyendo un guión que si bien tiene sus puntos convincentes, no innova ni muestra nada nuevo.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 6/10



































































