Ong Bak 2 (2008)
Luego de ver cintas como esta, es inevitable pensar “que poco sabemos de artes marciales en occidente”. El actor Tony Jaa puso de moda las peliculas donde el Muay Thai es protagonista. A su primera Ong Bak, le sucedieron una docena de peliculas donde el mismo arte marcial predominaba, la mayoria de ellas producidas por el mismo productor. Ong Bak 2, llegue a nosotros luego de interminables conflictos en su filmacion, que a pesar de ser una superproduccion, tuvo varias recaidas e incluso estuvo a punto de no terminarse, como los amigos de Dimsum Cinema cuentan detalladamente aqui. Pero por suerte, la pelicula se termino, y es realmente increible. Con un Tony Jaa mas maduro en sus movimientos, la historia se remonta viejos tiempos, donde a pesar de existir las artes marciales, el plasmado de las escenas de accion es realmente brusco, casi desprolijo, pero con una peleas concebidas a la perfeccion. Y no solo el Muay Thai es protagonista aqui, si no que el manejo de armas y de distintos estilo de lucha rellenan las escenas con una perplegidad sorprendente. El guion, si bien es muy simple y algo plano, toma matices de cintas chinas, tanto por el tratado de los personajes asi como por el cuidado de la fotografia, los encuadres y un detallado equilibrio en los colores. Si recordamos cintas como Chocolate, Brave, Dynamite Warrior o Born to Fight, entre otras, solo se centraban en las luchas y en la accion, dejando de lado los conceptos tecnicos y filmicos que rodean a la fotografia.
La cinta fue dirigida por el mismo Tony Jaa (que incursiona en esta labor) y escrita por su maestro Panna Rittikrai (Born to Fight, Ong Bak). Actua, obviamente, Tony Jaa (Tom Yum Goong, Ong-bak), seguido por Sorapong Chatree (Cobra Thunderbolt, Robo Vampire, Beautiful Boxer), Sarunyu Wongkrachang (13: Game of Death, The Passion, The Legend of Suriyothai) y Nirut Sirichanya (Protégé, The Last Song, Hit Man File).
Ong Bak 2 termina siendo una cinta visualmente agradable y completamente entretenida, con luchas extensas y emocionantes, que logran llenar las expectativas hasta de los mas exigentes. Personajes que parecen salidos de comics, camaras lentas para destacar movimientos, armas… en fin, pura accion oriental para disfrutar.
Puntaje: 8/10
Ekusute (Hair Extensions) (2007)
Irreverente y retorcida, esta cinta japonesa del director Suicide Club logra sorprender por su locura. Meneja una gama de personajes realmente amplia, con un tratado de los mismos como solo un director oriental nos puede regalar. La locura, las perversiones, los trastornos mentales y el terror puro son detalles casi normales y corrientes en el universo que el director logra crear. La historia, con un firme (aunque breve) suspenso, logra sustentarse en su propia estructura, algo inestable y densa por momentos, y sin salirse de su propio ritmo y dinamica, terminan plasmando una historia dificil de entrelazar, donde solo la imaginacion podria unir y sostener los delgados hilos que conectan cada escena, dejando asi varios huecos en la historia penosamente irreparables. Con efectos especiales muy bien realizados, la cinta termina siendo un extraño exponente que termina gustandonos aunque no sabemos bien por que, ya que juega incluso con nuestras propias mentes, algo muy parecido con el aun mejor film Otogiriso.
Puntuacion: 6/10
Chocolate (2008)
La mania que ha desatado Tony Jaa con su revolucionario Muay Thai ha contagiado a todo Tailandia en cuanto a la produccion de nuevas cintas de accion. Pero, desgraciadamente, solo un director y un productor han visto la veta comercial de todo esto y son los unicos que hacen producciones aceptables. Asi como paso con Born to Fight, Brave o Dynamite Warrior, nos llega esta cinta llamada Chocolate, donde esta vez el protagonista no es un hombre, sino una mujer. Una joven niña para ser mas exactos, que tiene una habilidad increible asi como Tony Jaa. Y si bien la pelicula es muy entretenida por sus constantes escenas de peleas, no termina de convencer por varios motivos. Por un lado, las propias escenas de pelea tienen unas coreografias excelentes sin lugar a dudas, pero su plasmado resulta un tanto estructurado, casi tosco, con personajes que “esperan” los golpes de la protagonista, quitandole cualquier realismo necestario. Por momento los golpes son debiles y los villanos demasiado inocentes en su accionar, frente a una joven de no mas de 15 años que apalea a quien se le cruce. La dinamica y el ritmo de la historia estan bien, mezclando un poco de dramatismo extremo, cayendo por momentos en algunos golpes bajos. Entretiene, convence, pero resulta el mas bajo de estos exponentes.
Puntuacion: 6/10
One Missed Call ( Una Llamada Perdida )
Fue en 1999, y gracias a la magia de Internet, cuando logre hacerme de la película japonesa Ringu (The Ring – 1998), dirigida por Hideo Nakata, basándose en la novela de Kôji Suzuki. Fue en ese entonces, y sorprendido por la fuerza y el terror de la cinta, cuando decidí comenzar a darle una oportunidad al cine asiático, cine al cual tenia considerado como “denso y aburrido” a causa de una tantas películas que había visto con anterioridad, aunque no del genero del terror. Comencé a conocer a maestros como Takeshi Kitano, Takashi Miike, Oxide Pang y Danny Pang, Banjong Pisanthanakun y Parkpoom Wongpoom, Takashi Shimizu, y un largo etc. que, por supuesto, me llevo a ver películas del inigualable Akira Kurosawa. Pero dejando a Kurosawa de lado, lo que mas me llamaba la atención de estos realizadores de cine de terror era el suspenso dinámico con el que rellenaban a sus historias, un suspenso punzante y fuerte, catatonicamente visual que se adentraba en mi cuerpo y me hacia helar la sangre. Recuerdo que desde ese entonces me hice casi adicto a este cine, y he visto cientos de exponentes, buenos y malos, como es de esperar. Pero, en ese entonces, no imagine que los americanos, que me tenían acostumbrado a un cine muy diferente a este, iban a agotar sus ideas y, frente a un supuesto éxito garantizado, se iban a poner a reversionar estas cintas orientales de una forma tan… equivoca. Como ya he reseñado otros bodrios similares, le llego el momento a One Missed Call, remake de la película Chakushin Ari del 2003, dirigida por Takashi Miike basándose en la novela de Yasushi Akimoto, quien mas tarde tuvo una mas floja (aunque mas terrorífica) continuación llamada Chakushin Ari 2, estrenada en el 2005 y dirigida esta vez por Renpei Tsukamoto. El éxito de esta saga no termina ahí, y llega, en el 2006, Chakushin Ari Final, dirigida por Manabu Asou. En el 2008, se estrena esta remake que resulta ser una producción entre Japón, EE. UU. y Alemania, que si bien no fue un fracaso de taquilla, no llego a ser el producto cinematográfico que se pretendía. La película intenta ser fiel a la original, y pretende mantener una dinámica similar, aunque claro esta, el ritmo impuesto por los occidentales participes de la cinta le dan un movimiento mas activo, denotando ya una diferencia casi crucial que la aleja grandes distancias del producto de Takashi Miike. Como de la mano de un cuentagotas, podemos comparar escena por escena y situación por situación con el film asiático, donde el suspenso pierde un poco de fuerza a causa de la contrariedad constante con el factor sorpresa, recurso del cual pretende sustentarse la historia de una forma errónea y poco inteligente, ya que lo que en la original asustaba, en esta solamente pasa casi desapercibido. Así mismo, el director falla en no profundizar un poco más sobre los detalles de los personajes, por que, como es sabido, lo orientales tienen una forma mas onírica y metafórica de profundizar sobre sus guiones, y los americanos tienen una dinámica mas rápida y concisa que no deja lugar a las explicaciones implícitas. Por lo tanto, como decíamos antes, al rehacer esta cinta oriental con la estructura americana, el alma de la historia en si se pierde totalmente junto al suspenso y a la tensión que regalaba la original. De esta forma, es que el final necesita de redundantes explicaciones y presenta una nueva vuelta de tuerca ausente en el producto original que, intentando darle un sentido diferente a la cinta, la termina de hacer confusa y le quita un poco el sentido, haciendo de ese mismo y simple final, una debacle de sentidos que nunca termina de aclararse. Intentando darle un toque más oriental, la fotografía esta bien cuidada y guarda los mismos ambientes que la original. Las locaciones son bastante similares sirviendo también para esta remake, y los efectos especiales, en su mayoría FX digitales, están a la altura de una buena producción americana, sabiendo ayudar en los climas de suspenso como la historia lo requiere.
La historia cuenta sobre un joven que queda realmente traumatizada por la muerte de dos amigos en pocos días. Solo ella, logra darse cuenta de que existe una similitud entre las dos muertes: días antes de estas, ambas personas habían recibido una extraña llamada al celular, donde escuchaban como iban a morir, con fecha y hora exactas. La joven, al confirmar sus sospechas, acude a la policía, que como era de esperar, no le cree nada de lo que dice… a excepción de un joven policía, que ha sufrido la muerte de su hermana de la misma forma en que la protagonista relata. Juntos, tendrán que entender y averiguar donde ha empezado la cadena de llamados, para así poder detenerla y que nadie más muera.
La floja dirección esta a cargo del francés Eric Valette (Maléfique), quien realiza su segundo largometraje en su corta carrera. Actúan Shannyn Sossamon (A Knight’s Tale, 40 Days and 40 Nights, Catacombs), Edward Burns (Saving Private Ryan, A Sound of Thunder, 15 Minutes), Ana Claudia Talancón (El Crimen del Padre Amaro, The Virgin of Juarez, Love in the Time of Cholera) y Ray Wise (RoboCop, Rising Sun, Dead End).
Lamentablemente, no logro imaginar el impacto de esta cinta ya que vi la original con anterioridad. Sin embargo, y aun cuando se le intento dar un aire mas americano para lograr vender, a la estructura de la cinta le falta mucha fuerza y determinación, ya que solo se conforma con ser una remake mas, de esas que no intentan innovar o apostar a mas dotando a la historia de la visión particular del director de turno.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 3/10
The Forbidden Kingdom.
Podriamos marcar cierto paralelismo en las carreras de ambos actores, pero lejos estaríamos de compararlos a ellos, por un simple motivo: Soy un ferviente admirador de Jet Li y prácticamente me aburre y me duerme ver a Jackie Chan, considero que lo que hace es derrochar habilidad en puras payasadas. Por eso voy a intentar hacer un análisis lo mas equitativo posible. Por un lado, Jackie Chan, quien hizo muchas películas de éxito en su país de origen, llego a los Estados Unidos donde se inclino por mostrar su habilidad de una forma cómica, casi de circo. Los resultados, gusten o no, están a la vista, ya que hizo varias comedias taquilleras de acción donde el principal atractivo eran sus alocadas volteretas para, mas tarde a la hora de los títulos, mostrar los “bloopers” que suceden a no usar dobles y lograr robarle una sonrisa al espectador hasta el ultimo momento del metraje. Por el otro lado, Jet Li cuando llego a los Estados Unidos, opto por mantener un perfil mas serie, enfocado en la calidad extrema y meticulosa de las artes marciales, actitud muy similar a la que desarrollaba en los también exitosos film que rodaba en su país natal. Pero, vale aclarar, que la balanza americana tiro mas para Jackie Chan, ya que la mayoría de sus cintas tuvieron un éxito respetable y eran productos, si bien comerciales, convincentes, cosa que Jet Li no pudo vivenciar. Si bien Mr. Li tenia su éxito marcado y nadie se lo iba a quitar, las producciones que decidió realizar en América no tuvieron el éxito esperando, filmicamente hablando, por sus fanáticos, ya que mas allá de la notable producción y la indiscutible habilidad de el como artista marcial, las películas en si no eran grandes exponentes del genero. Aunque de todas formas, ambos gozaban de su éxito y, tras varios y varios intentos frustrados, Jet Li y Jackie Chan se mantenían (y se mantienen hasta hoy, quizás acompañados por Tony Jaa) en la cúspide de los mejores artistas marciales de Hollywood. Ya desde la llegada de ambos actores, todos los fanáticos del género fantaseamos más de una vez con verlos en la misma cinta, enfrentándose y midiendo fuerzas y destrezas, aunque todo resultaba ser lejano y casi imposible. Pero, como en la industria del cine nada se cataloga de imposible, y mas en estos tiempos donde la falta de ideas reina, ambos actores finalmente se cruzan en esta cinta llamada The Forbidden Kingdom. Sin llegar a ser una desilusión, la cinta, lamentablemente, solo hace alarde de sus peleas, y prácticamente se sustenta solamente en ellas por no tener una historia consistente para contar. Mientras en otras películas del genero las escenas de acción son consecuencia de una historia que las requiere, en esta película las escenas de peleas son el único punto atractivo de la cinta y, prácticamente, aparecen por que si. Pero vale destacar la excelente tarea del coreógrafo Woo-ping Yuen, quien estuvo detrás de grandiosas escenas de acción de películas como Fearless, Danny the Dog, Crouching Tiger, Hidden Dragon, la trilogía de Matrix, las dos Black Mask, y creo que con dichos exponentes no vale la pena seguir ejemplificando. Las peleas son muy creativas, originales, agresivas, con tomas muy bien llevadas a cabo y con una variedad de golpes notables, donde Jet Li hace lo que sabe y Jackie Chan deja de lado un poco las payasadas para mostrar lo que realmente sabe hacer bien. Entre los puntos positivos de la cinta, también podemos nombrar una fotografía que, si bien no es completa técnicamente y deja bastante que desear, se ve muy ayudada y compensada por una elección correcta de escenarios y locaciones exteriores, donde se destaca, sobre todo, una gran variedad de vivos colores. Junto a todo esto, podemos destacar también una detallada creación y reconstrucción de armas, armaduras y vestimentas, que van más allá de la realidad pero con una sutiliza notable que hace brillar a los que trabajaron en el diseño de la indumentaria. Los efectos especiales son variados y de muy buena calidad, mostrando algún ejemplo en la mayoría de las escenas. Los FX 3D son los que realmente se destacan, muy bien definidos y con unas texturas bien convincentes hacen de este apartado algo necesario dentro del desarrollo de la historia, dotada de un tinte fantástico bastante importante. Pero por otro lado, pareciendo aun más simple, algunas superposiciones son muy rígidas, muy notorias, así como muchas de las tomas donde se incluyen arneses, que le quitan la flexibilidad y la fluidez de los movimientos. Y, finalmente, la historia y la película en si, en cuanto a su desarrollo y plasmado argumental, podrían ser de otra cinta sin duda alguna. La historia no muestra desafío alguno, convirtiéndose en un simple cuento de niños donde ni la fantasía ni la imaginación son explotadas. Los personajes recaen en actitudes por demás trilladas, quitándole el poco brillo que podría tener una trama de dicha magnitud. De todas formas, las actuaciones de Li y de Chan son muy buenas, cómicas, hasta frescas, destacándose Jet Li en el personaje del Rey Mono.
La historia cuenta sobre un joven americano, fanático del mundo oriental y de su cine, que tiene como amigo a un viejo vendedor de cambalaches asiáticos. Un día, tras una pelea con un matón local, es obligado a que lleve a estos chicos al local del viejo, quien le tenía plena confianza. Una vez dentro, los matones comienzan a robar y, uno que se pasa de exaltado, le dispara al anciano. El joven toma un bastón supuestamente muy importante que había en el fondo del local y huye por la terraza, para luego tropezarse y caer hacia el vacío. Cuando se despierta, se encuentra en la antigua China, donde tendrá la misión de devolver ese bastón al mitológico Rey Mono, quien fue engañado por el emperador de turno. Para eso, tendrá la ayuda de un grupo de personas especiales, donde entraran en escena Jet Li, Jackie Chan, y la bella mujer oriental infaltable en estos films.
La dirección esta a cargo de Rob Minkoff (The Haunted Mansion, Stuart Little & Stuart Little 2, The Lion King), quien definitivamente debe seguir haciendo comedias infantiles y alejarse del genero de acción… sobre todo si intenta inmiscuir tradiciones orientales o similares. Actúan Jet Li (The Warlords, Fearless, Hero), Jackie Chan (Rush Hour Trilogy, Shanghai Noon & Shanghai Knights, The Myth), Michael Angarano (Black Irish, Lords of Dogtown, The Final Season) y Deshun Wang (Warriors of Heaven and Earth, The Park).
Como siempre dije y mantengo mi postura con un nuevo ejemplo, no hay que mezclar a realizadores americanos con costumbres orientales, por que los resultados, desastrosos, pueden ser de proporciones como esta cinta o como D-War, por solo dar un nuevo ejemplo. Se puede ver muchos tributos y homenajes al cine oriental, aunque realmente innecesarios, ya que la verdad no se que quizo demostrar el director. El final es obvio y predecible, como de una cinta infantil, y la falta de fuerza y la carencia de alma hacen de este producto una gran caída, muy a mi parecer, en la carrera de ambos protagonistas. Lo peor de todo, es que ya se habla de una segunda parte.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 4/10
Gracias a LESTAL por la ayuda!
Brave.
No podemos negar que la incursión del cine asiático al mercado mundial ha cambiado la visión y la perspectiva del cine actual. Muchos directores americanos hacen remakes de estos films y muchos otros adquieren como propios ciertos detalles fílmicos que hacen muy “orientales” a las producciones de dicho costado del mundo. En tanta “masificacion”, así como ciertos films mencionados en otras reseñas han sido inspiradores del mejor terror actual, es difícil negar que los films Ong-bak (Ong-Bak: Muay Thai Warrior – 2003) y Tom yum goong (The Protector – 2005) han sido pioneros en lo que a la nueva acción se refiere. Esa acción que dista de los excelentes policiales que dirige o produce Johnny To, y muy distante también de lo que suelen mostrarnos actores como Andy Lau, Donnie Yen o el mismísimo Jet Li, pero asombrosamente cercana a la acción que se desplegaba en los años 80 y 90 por los cines americanos. Una acción llena de explosiones, tiros, y como plus, peleas realmente agresivas y realista… ahora si marcando una diferencia a la mayor parte de las películas americanas, sobre todo, y que me perdonen los fanáticos, a esas peleas de danza clásica que hacia Jean-Claude Van Damme en su mejor momento. Así como muchos estamos cansados de ver las famosas frases de los afiches de cine que resaltan al producto no por su contenido, sino por ser “del productor de…”, “del escritor de…”, y un largo etc., esta vez, en el afiche de la película tailandesa Brave podemos ver la leyenda “Descubre a Mike B., el heredero de Jackie Chan!”. Personalmente, y nuevamente perdonen los fanáticos, tengo un particular desprecio por lo que hace Jackie Chan, no quizás por lo que hacia en sus principios, pero si cuando se volvió comercial y sus películas no son mas que un circo chino disfrazado. Y esta película que hoy nos vuelve a reencontrar, no es ni más ni menos que eso. De entrada, podemos notar que la edición del sonido, algo básico en muchos films, muestra una exagerada variedad de sonidos en OFF superpuestos a la acción, que ridiculizan a las mismas escenas de acción, mostrando así un fuerte aspecto cómico que rodea a la cinta. La comicidad de la que hablamos, por su parte, llega a limites bizarros y absurdos, no tanto por la calidad de sus gags sino por el desempeño de los actores, que brindan caracterizaciones realmente penosas, motivo que le quita cierto brillo atractivo a la cinta. Por eso mismo, las escenas dramáticas muestran una evidente y previsible falta absoluta de emotividad, que, también impulsadas por las pésimas actuaciones, generan enormes altibajos en la historia, que retoma las fuerzas solo en los momentos donde las patadas y las acrobacias cobran protagonismo. La fotografía es un aspecto positivo, logrando ser llamativa por mostrar colores sólidos y nítidos, brillantes y definidos, para crear así imágenes con un buen equilibrio visual que también se ve enriquecido por una acertada iluminación, refiriéndose al buen gusto del director de fotografía a la hora de crear parte de la estética visual del producto. Y ya con todo esto dicho, no es difícil adivinar que el sustento de la cinta y de su historia recae en las impecables secuencias de acción, donde si bien se ven disparos, explosiones y persecuciones, el verdadero fuerte de estas son sus luchas, las brillantes peleas que se relucen gracias a impecables coreografías diseñadas para escenas de una concepción realmente prolongada, llenas de golpes y acrobacias de lo mas variado y, por ende, entretenido, aunque vale aclarar que no llegan (ni por lejos) a tener la maestría que tienen las de Tony Jaa, y las acrobacias, a pesar de lo que piense, no tienen la grandeza de todo lo que logra hacer Jackie Chan. La historia, como era de esperar, es simple a más no poder, perdiendo toda su fuerza argumental por sustentarse solamente en la acción. Y, como la acción es limitada, el resto de la cinta termina siendo un tanto denso, marcando así una estructura narrativa básica que encierra un ritmo bastante lento que, por momentos, solo por leves momentos, se ve superado por una dinámica digna de los mejores exponentes de las artes marciales.
La historia cuenta sobre un joven al que, tras secuestrar a su hermano de la vida, lo obligan a cometer un robo a una base de datos de una empresa de tarjetas de crédito, lo que perjudicara a miles de personas en un número incalculable de dinero. El responsable de este dinero se quita la vida por la humillación, y la viuda del hombre queda en la mira de los criminales. Luego de llevar a cabo el robo, intenta rescatar a su hermano y toda la banda criminal los comenzara a perseguir por la ciudad, lo que les dará tiempo para investigar y, de paso, darse cuenta que detrás del robo hay gente inocente que no resulta ser tan inocente como parece.
La dirección esta a cargo del novato y primerizo Thanapon Maliwan, acompañado por el poco mas experimentado Afdlin Shauki (Buli, Baik punya cilok, Buli balik), quien solo ha dirigido unas pocas comedias. Actúan Mike B. (Dead End), quien trabajo de stunt en dos películas del genero como Ong-bak y Born to Fight, Dean Alexandrou (Underground, Tom yum goong, Batman Begins), Vanchart Chunsri (Tawipop) y la bella Supakson Chaimongkol (Dangerous Flowers, Art of the Devil, Kunpan: Legend of the Warlord), ofreciendo todos ellos lo peor que haya visto en estos últimos años en cuanto a personificaciones.
Demasiado redonda, tonta, quizás naif, este film, en un intento desesperado por ir mas allá de lo que puede, esta muy lejos de la media del cine de acción oriental y termina siendo mas una comedia que un film de acción, no tanto por las situaciones cómicas, sino por que cuesta encasillarla como una cinta de acción con todas las letras.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 5/10
Brave.
No podemos negar que la incursión del cine asiático al mercado mundial ha cambiado la visión y la perspectiva del cine actual. Muchos directores americanos hacen remakes de estos films y muchos otros adquieren como propios ciertos detalles fílmicos que hacen muy “orientales” a las producciones de dicho costado del mundo. En tanta “masificacion”, así como ciertos films mencionados en otras reseñas han sido inspiradores del mejor terror actual, es difícil negar que los films Ong-bak (Ong-Bak: Muay Thai Warrior – 2003) y Tom yum goong (The Protector – 2005) han sido pioneros en lo que a la nueva acción se refiere. Esa acción que dista de los excelentes policiales que dirige o produce Johnny To, y muy distante también de lo que suelen mostrarnos actores como Andy Lau, Donnie Yen o el mismísimo Jet Li, pero asombrosamente cercana a la acción que se desplegaba en los años 80 y 90 por los cines americanos. Una acción llena de explosiones, tiros, y como plus, peleas realmente agresivas y realista… ahora si marcando una diferencia a la mayor parte de las películas americanas, sobre todo, y que me perdonen los fanáticos, a esas peleas de danza clásica que hacia Jean-Claude Van Damme en su mejor momento. Así como muchos estamos cansados de ver las famosas frases de los afiches de cine que resaltan al producto no por su contenido, sino por ser “del productor de…”, “del escritor de…”, y un largo etc., esta vez, en el afiche de la película tailandesa Brave podemos ver la leyenda “Descubre a Mike B., el heredero de Jackie Chan!”. Personalmente, y nuevamente perdonen los fanáticos, tengo un particular desprecio por lo que hace Jackie Chan, no quizás por lo que hacia en sus principios, pero si cuando se volvió comercial y sus películas no son mas que un circo chino disfrazado. Y esta película que hoy nos vuelve a reencontrar, no es ni más ni menos que eso. De entrada, podemos notar que la edición del sonido, algo básico en muchos films, muestra una exagerada variedad de sonidos en OFF superpuestos a la acción, que ridiculizan a las mismas escenas de acción, mostrando así un fuerte aspecto cómico que rodea a la cinta. La comicidad de la que hablamos, por su parte, llega a limites bizarros y absurdos, no tanto por la calidad de sus gags sino por el desempeño de los actores, que brindan caracterizaciones realmente penosas, motivo que le quita cierto brillo atractivo a la cinta. Por eso mismo, las escenas dramáticas muestran una evidente y previsible falta absoluta de emotividad, que, también impulsadas por las pésimas actuaciones, generan enormes altibajos en la historia, que retoma las fuerzas solo en los momentos donde las patadas y las acrobacias cobran protagonismo. La fotografía es un aspecto positivo, logrando ser llamativa por mostrar colores sólidos y nítidos, brillantes y definidos, para crear así imágenes con un buen equilibrio visual que también se ve enriquecido por una acertada iluminación, refiriéndose al buen gusto del director de fotografía a la hora de crear parte de la estética visual del producto. Y ya con todo esto dicho, no es difícil adivinar que el sustento de la cinta y de su historia recae en las impecables secuencias de acción, donde si bien se ven disparos, explosiones y persecuciones, el verdadero fuerte de estas son sus luchas, las brillantes peleas que se relucen gracias a impecables coreografías diseñadas para escenas de una concepción realmente prolongada, llenas de golpes y acrobacias de lo mas variado y, por ende, entretenido, aunque vale aclarar que no llegan (ni por lejos) a tener la maestría que tienen las de Tony Jaa, y las acrobacias, a pesar de lo que piense, no tienen la grandeza de todo lo que logra hacer Jackie Chan. La historia, como era de esperar, es simple a más no poder, perdiendo toda su fuerza argumental por sustentarse solamente en la acción. Y, como la acción es limitada, el resto de la cinta termina siendo un tanto denso, marcando así una estructura narrativa básica que encierra un ritmo bastante lento que, por momentos, solo por leves momentos, se ve superado por una dinámica digna de los mejores exponentes de las artes marciales.
La historia cuenta sobre un joven al que, tras secuestrar a su hermano de la vida, lo obligan a cometer un robo a una base de datos de una empresa de tarjetas de crédito, lo que perjudicara a miles de personas en un número incalculable de dinero. El responsable de este dinero se quita la vida por la humillación, y la viuda del hombre queda en la mira de los criminales. Luego de llevar a cabo el robo, intenta rescatar a su hermano y toda la banda criminal los comenzara a perseguir por la ciudad, lo que les dará tiempo para investigar y, de paso, darse cuenta que detrás del robo hay gente inocente que no resulta ser tan inocente como parece.
La dirección esta a cargo del novato y primerizo Thanapon Maliwan, acompañado por el poco mas experimentado Afdlin Shauki (Buli, Baik punya cilok, Buli balik), quien solo ha dirigido unas pocas comedias. Actúan Mike B. (Dead End), quien trabajo de stunt en dos películas del genero como Ong-bak y Born to Fight, Dean Alexandrou (Underground, Tom yum goong, Batman Begins), Vanchart Chunsri (Tawipop) y la bella Supakson Chaimongkol (Dangerous Flowers, Art of the Devil, Kunpan: Legend of the Warlord), ofreciendo todos ellos lo peor que haya visto en estos últimos años en cuanto a personificaciones.
Demasiado redonda, tonta, quizás naif, este film, en un intento desesperado por ir mas allá de lo que puede, esta muy lejos de la media del cine de acción oriental y termina siendo mas una comedia que un film de acción, no tanto por las situaciones cómicas, sino por que cuesta encasillarla como una cinta de acción con todas las letras.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 5/10
Arahan ( Urban Martial Arts Action / Guerrero Invensible )
No me gusta generalizar con autoritarismo… pero es de saber popular que el común de la gente suele pensar que las películas orientales son todas de artes marciales. Es verdad que las más destacadas o “conocidas” lo son… y si bien el género de la acción con artes marciales reina entre estos países… no es lo único que saben hacer. Lo hacen por que pueden, por que ellos tienen otras filosofías de vida y las artes marciales siempre fueron parte de su desarrollo, desde hace milenios. Es por eso que, así como Hollywood inunda las pantallas de interminables efectos especiales por computadora, oriente las inunda de patadas y coreografías magnificas. Tanto, que mucho del cine actual americano en cuanto a artes marciales se refiere, le debe la vida al cine oriental no solo en lo que es fotografía y técnicas como los arneses, sino que también en cierto estilo fílmico a la hora de filmar las peleas… apartado que a mi gusto a los americanos les falta puntualizar. Por eso mismo, cuando ya tenemos entendido que en oriente hay la misma diversidad de géneros que en este lado del mundo, podemos entender que, frente a una oleada moderna de cosas “cool” como MTV y otras porquerías similares, todos intentan darle un toque de “frescura” a sus cintas. Tenemos a los que exageran y a los que no, y entre estos últimos, podríamos nombrar a esta producción Coreana del 2004 llamada Arahan, que logra mezclar las artes marciales con la comedia con gran maestría. Desde un principio, la cinta muestra como punto fuerte una dinámica narrativa excelente, con escenas que duran el tiempo justo y nada mas, sin hacerse largas ni aburridas. Como complemento, tenemos un ritmo argumental rápido y conciso, que nos bombardea de situaciones cómicas sin descanso, mostrando una comicidad bastante hilarante y particular, que roza el absurdo constantemente dotando a la historia de un brillo especial que la hace muy entretenida y eficaz. También, la trama presenta un interesante contraste a modo de autocrítica entre las culinarias costumbres marciales olvidadas y la moderna e imponente ciudad, mostrando un trasfondo inevitable de aquellos códigos que se comenzaron a perder. Los efectos especiales son realmente muy buenos y detallados, tanto los digitales como los 3D, abundantes incluso en las escenas de acción, incluidos de una forma practica y vistosa mediante una edición trabajada y sobria. Pero mas allá de todo esto, las escenas de acción tienen su propio esplendor ya que son increíbles, llenas de artes marciales, luchas y peleas, con coreografías minuciosas perpetradas por sublimes artistas marciales. Y si bien este apartado tarda en llegar, cuando llega, se instala fuerte y se convierte en el punto principal de la cinta, desplazando, minimamente, a la comicidad que venia reinando en la trama. La fotografía, que pasa quizás un poco desapercibida, sin embargo es eficaz sin destacarse, aunque regala interesantes colores brillantes, una nítida imagen sin filtros que la opaquen.
La historia cuenta sobre un joven e inexperto policía, un tanto “naif”, que desconoce las reglas de la calle y así le va como agente. Un día, persiguiendo a un ladrón que va en moto, se topa, sin querer, con una hermosa joven que lo golpea de casualidad solo con la expansión del aire, dejándolo casi inconciente. Cuando despierta, se encuentra entre un grupo de gente que le cuenta que son parte de un grupo de maestros expertos en las artes marciales, y que como ven potencial en el, le van a enseñar todo lo que saben. Entre las idas y venidas del entrenamiento, de una excavación, es encontrado el cuerpo dormido de otro de esos maestros, quien en su momento, abusando del poder que le fue otorgado, quiso instaurar el orden en el mundo a costa de la violencia, pero fue detenido por el resto de los maestros y puesto a dormir en un lugar donde supuestamente nadie lo iba a encontrar. Pero el poderoso maestro esta libre… y furioso, lleno de venganza y hasta encontrar lo que busca no piensa parar, así tenga que matar a quien tenga que matar.
El director de la cinta es Seung-wan Ryoo (The City of Violence, Crying Fist, No Blood No Tears), quien hace un muy buen trabajo. Actúan Seung-bum Ryoo en su primer papel en una película, So-yi Yoon (Shadowless Sword, The Twins, Goodbye Solo), Doo-hong Jung (The City of Violence, Fighter in the Wind, Natural City) y Ju-sang Yun (Diary of June, Venus, Bitter and Sweet).
Si bien hay algún exceso en la utilización de cables y arneses, no es algo que opaque a la cinta que ya luego de mostrar que puede desarrollarse en géneros como la acción y la comedia, comienza a soltar toques de fantasía y, por que no, ciencia ficción, terminando de redondear un producto que aunque le falte un poco de fuerza al final, convence, entretiene y es digno de recomendar.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 7/10
Muyeong Geom ( Shadowless Sword / El Poder de la Espada )
El genero épico de artes marciales le debe su vida en occidente al “taiwanes” Ang Lee, cuando presenta mundialmente la poética producción llamada Crouching Tiger, Hidden Dragon (El Tigre y el Dragón – 2000), que mostraba un magnifico trabajo de coreografías y un despliegue de artes marciales supremo, además de una bella fotografía y una historia firme y visualmente metafórica. Si bien este genero no era nuevo por ese entonces, todos aquellos que no estaban familiarizados con el cine oriental no conocían todos estos detalles y quedaron deslumbrados con dicha producción. De ahí en adelante, las productoras y distribuidoras americanas comenzaron a importar y comercializar esta clase de films, siendo su máximo exponente la increíble cinta protagonizada por el grandioso Jet Li llamada Hero. Como ya he dicho en otro entonces y como deben saber todos los adeptos a este cine… es imposible hacer comparaciones con el cine americano netamente comercial. Por eso mismo, es difícil que la mezcla entre estas dos civilizaciones tan diferentes den por resultado algo optimo, al menos que uno de los dos cambie totalmente su punto de vista. En el caso de Shadowless Sword, la productora New Line Cinema se une con Taewon Entertainment para crear este hibrido del cine oriental. De entrada podemos apreciar que, distinto a otros films del mismo género, las escenas de acción son mucho más sangrientas que lo normal, acercándose así a un “gore” bien realizado, aunque sin entrar demasiado en detalles visualmente impactantes. También alejándose de sus raíces, la fotografía, si bien regala una llamativa gama de colores, sus tonos son opacos y casi sin brillo, haciéndole perder cierta luminosidad a toda la cinta en general. Las escenas de lucha pecan por ser bastante toscas, dotadas de unas coreografías bastante estructuradas y desprolijas, pero que, gracias a su variedad de tomas y a la imaginación impregnada en sus encuadres, ganan una amplitud visual a causa de la compaginación rápida de las mismas, mostrando un trabajo de edición muy valioso para este aspecto que le devuelve parte del brillo faltante. Siguiendo en la parte técnica de estas escenas, otro detalle poco cuidado es el tema de los arneses, que son demasiado evidentes quitándole la fluidez natural de los movimientos que cualquier arte marcial debe presentar. También podemos ver que tiene escenas invaluablemente originales, llenas de creatividad e imaginación, que lamentablemente se ven opacadas por una realización técnica que lejos de ser óptima, se conforma con ser medianamente aceptable y pone sus mejores esfuerzos en el entretenimiento de una acción sin descanso. La historia es una de esas tantas que se desarrolla entre las tantas dinastías orientales, que por tener miles y miles de años de civilización, cientos de guerras y miles de combates, no se cansan de exprimir hasta el hartazgo, aunque este no es el caso. La estructura es bastante firme y el guión es básico, sin grandes giros ni nada que obstaculice su entendimiento, mostrando una dinámica muy convincente y un ritmo realmente frenético, en su mayoría impulsado por las escenas de acción. La música, demasiado americanizada para mi gusto, le da forma a las escenas que contienen a la pequeña historia de amor, dotando a cada imagen de emociones implícitas de una belleza no del todo particular, que termina siendo un cliché mas dentro de la cinta.
La historia cuenta sobre una ciudad que se ha quedado sin rey. Un ejercito enemigo que busca conquistar sus tierras esta matando a todos los descendientes que pueden llegar a estar en el trono. La ciudad y su ejército están totalmente desmoralizados, por lo cual envían a una bella guerrera a que busque y lleve con vida al último de los descendientes, un joven que había abandonado las responsabilidades del trono para elegir una vida que rozaba lo criminal. Una vez que la guerrera encuentra al futuro rey, estos tendrán que viajar y sobrevivir a los constantes ataques de un ejercito liderado por un antiguo villano que solo quiere destruirlos y tomar la ciudad a su disposición.
El film esta dirigido por Young-jun Kim, quien solo tiene una cinta en su haber llamada Bichunmoo. Actúan Seo-jin Lee (I Love You, Taxi of Terror), Hyeon-jun Shin (Face, Marrying the Mafia 2 & 3, Sexy Teacher), y las bellas So-yi Yoon (Arahan, The Twins) y Ki-yong Lee (My Wife Is a Gangster 3).
A fin de cuentas, si bien los aspectos técnicos dejan mucho que desear y la historia no es nada del otro mundo, la película se estabiliza con una terrible dosis de acción continua, que es lo que le da peso y deja que el film sea entretenido y no peque de aburrido. Buenos diseños de personajes y algunas escenas dignas de un anime terminan redondeando dicho producto.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 5/10
SPL – Sha Po Lang ( Kill Zone/Duelo de Dragones )
Toda película policial se ve obligada a tener algo de acción. Si bien la mayoría de los exponentes del género policial tienen una carga bien fuerte de thriller, sin algunos toques de acción no se terminarían de completar. Por el contrario, las películas de acción pueden pertenecer a casi todos los géneros, siendo la acción misma una parte importante de cualquier guión que así lo demande. La mayoría de los policiales asiáticos se inclinan mas por ser películas llenas de acción, bien dignas de esas que en los 80 o 90 poblaban las taquillas de los EE. UU., llenas de persecuciones, explosiones, tiroteos y peleas, que, por el contrario de lo que esperamos todo, en estas cintas las escenas de peleas no son totalmente prolijas, ya que optan mas por tener un realismo agudo que por demostrar grandes escenas de artes marciales, dejando esos detalles para películas propias de artes marciales, con ninjas, samuráis, guerreros, luchadores y cosas por el estilo. La dinámica narrativa tiene un ritmo argumental que no llega a ser lento, pero que tampoco es rápido, que nos brinda información constantemente en escenas que tiene muy poca fuerza en su carácter emocional, además de llevar un plasmado bastante tosco que le intenta dar una importancia y una ostentosidad que no coinciden demasiado con la seriedad planteada en la propia historia. Hablando de esta, podemos decir que es bastante simple y lineal, pero que aun así se ve afectada por una estructura particionada, como en bloques, sin respetar ningún hilo conductor que lleve al argumento de una forma firme y concisa, lo que provoca importantes confusiones en ciertos momentos. Las escenas de acción aunque son algo exageradas para un policial, son realmente entretenidas y atrapantes, bien realizadas y emocionantes, con coreografías extremas casi esquizofrenicas y tomas de artes marciales perpetradas con majestuosidad por actores conocedores de la materia y con experiencia, que a pesar de que brinden unas interpretaciones poco convincentes y demasiado sobreactuada en algunos momentos, son excelentes artistas marciales por sobre todas las cosas. Y, lamentablemente, las escenas de peleas son pocas para mi gusto, aunque lo compensa en nivel de las mismas, que levantando brillo hacia el final de la cinta, son mas dignas por sus características de una película épica de ninjas y samuráis que de un policial. El aspecto técnico del film, dejando las coreografías de lado, es todo bastante simple, en cuando a cámaras, luces, fotografía, montaje y otras yerbas. Lo único que baja un poco de nivel es la edición, que por momentos puede asemejarse a la de un telefilm.
La historia cuenta sobre un policía que, acompañando a un testigo, ve como a este lo asesinan, junto a su familia, para que el criminal que iba a tener su juicio quede en libertad. Los únicos sobrevivientes del accidente son el policía protagonista y la pequeña hija del testigo, de quien se termina haciendo cargo luego de su recuperación en el hospital. Luego de ese día, este policía hará hasta lo imposible, junto a 3 amigos de la fuerza, para incriminar a este mafioso de cualquier forma posible, incluso caminando en contra de todos los códigos que caracterizan a la policía local, ensuciando sus manos, pero protegiendo hasta la muerte a sus hombres.
La dirección esta a cargo de Wilson Yip (The White Dragon, Dragon Tiger Gate, Flash Point), conocido en sus pagos por sus taquilleras películas de acción. Actúan Donnie Yen (Dragon Tiger Gate, Hero, Flash Point), Simon Yam (Triad Election, Lara Croft Tomb Raider: The Cradle of Life, Fulltime Killer), Sammo Hung Kam-Bo (The Legend of Zu, Twins Mission, Dragon Squad) y Wu Jing (Invisible Target, Fatal Contact, The Legend of Zu).
Por un lado, tenemos una cinta policial y de acción que intenta meter algunos toques emocionales. Pero, si somos detallistas, podemos observar que, como policial, se queda corta. Como película de acción, no llega a responder como lo pretende y, los toques emocionales representados por relaciones entre padres e hijos son demasiado débiles para ocupar el lugar que deben ocupar. Pero la película no se queda ahí, e, intentando ser cruda, se vuelve demasiado trágica, mostrando aspectos demasiado flojos. Aunque, la puntada final la da cuando el guión requiere que se metan con un bebe, algo que a mi me parece inaceptable y de un completo mal gusto en cualquier film de cualquier genero.
Lucas Robledo.
Puntuacion: 5/10











































































